Manifiesto
Tres trasatlánticos, un tren,
una palabra justa y necesaria,
el juez del parte y las partes del juez,
el hígado del monje y el barril de ají.
Con todo eso y sólo eso terminé mi poema.
(Lo que ya es menos grave
que si el poema me termina a mí).
Tres trasatlánticos, un tren,
una palabra justa y necesaria,
el juez del parte y las partes del juez,
el hígado del monje y el barril de ají.
Con todo eso y sólo eso terminé mi poema.
(Lo que ya es menos grave
que si el poema me termina a mí).
