Eternidad
Yo seguiré viviendo en mis poemas,
y a ti muchacha del alma profunda
el hombre que acaricie la tierna
espuma de tu pelo, ha de decirte:
“Te quiero, amor, apasionadamente,
con el alma.. Como una luz prendida
en tu ventana, miraras a la luna y
recordaras al hombre quien te dejo
estos versos.
Llegaran hombres nuevos a tu
vida y siempre al mirar la luz de
tu ventana, aunque tengan siglos
mis palabras, resonaran sobre
la tierra de tu alma”.
Han de vivir mis versos, en la
eterna y renovada gracia de tu alma,
ya que en ellas conserva el
carcelero fiel de mi amor.
Te quiero asi sufriendo, asi cantando,
con el tiempo en mis palabras simples
han de sobrevivir, porque tienen en
ellas calor de mi amor templado
en sus raices.
Yo seguiré viviendo en mis poemas,
y a ti muchacha del alma profunda
el hombre que acaricie la tierna
espuma de tu pelo, ha de decirte:
“Te quiero, amor, apasionadamente,
con el alma.. Como una luz prendida
en tu ventana, miraras a la luna y
recordaras al hombre quien te dejo
estos versos.
Llegaran hombres nuevos a tu
vida y siempre al mirar la luz de
tu ventana, aunque tengan siglos
mis palabras, resonaran sobre
la tierra de tu alma”.
Han de vivir mis versos, en la
eterna y renovada gracia de tu alma,
ya que en ellas conserva el
carcelero fiel de mi amor.
Te quiero asi sufriendo, asi cantando,
con el tiempo en mis palabras simples
han de sobrevivir, porque tienen en
ellas calor de mi amor templado
en sus raices.
