De incógnito
Las he visto en las barras de los bares,
las he visto en los parques olvidados,
soñando con un libro entre las manos,
absortas ante el misterio del mundo,
o luciendo, orgullosas, el palmito
por el dédalo gris de las ciudades.
Unas veces parecen colegialas,
otras irresistibles amazonas,
son un enigma para quien las mira.
Aunque tienen aspecto de mujeres,
y pretendan tal vez pasar de incógnito,
cansadas de pedantes y poetas,
y del rol asignado por la historia,
empiezo a sospechar que son las musas...
(Santander, 19 de noviembre de 2008)
Las he visto en las barras de los bares,
las he visto en los parques olvidados,
soñando con un libro entre las manos,
absortas ante el misterio del mundo,
o luciendo, orgullosas, el palmito
por el dédalo gris de las ciudades.
Unas veces parecen colegialas,
otras irresistibles amazonas,
son un enigma para quien las mira.
Aunque tienen aspecto de mujeres,
y pretendan tal vez pasar de incógnito,
cansadas de pedantes y poetas,
y del rol asignado por la historia,
empiezo a sospechar que son las musas...
(Santander, 19 de noviembre de 2008)
