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Un ángel caído. - Poemas de Carlos Ignacio



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Un ángel caído.
Poema publicado el 24 de Julio de 2011

El cielo se contempla más bello de lo normal,

las nubes pintadas con acuarelas,

ronda un ángel celestial,

en busca de la mujer que todavía anhela.



Ni la plenitud , ni el más grande placer,

podrían volver a hacerlo feliz,

aunque en el paraíso esté,

sin ella, todo vuelve a ser gris.



El ya está muerto,

ella aún sigue viva,

ha pasado ya mucho tiempo,

desde aquella despedida.



La ama tanto & hará una proeza,

correrá el riesgo por verla una ves más,

pues lo que siente es amor verdadero,

no le importaría volverse a condenar.



Arrepentido ahora está,

por haberla amado demasiado en vida,

por que nada más la veía pasar,

y nunca decirle lo que en verdad sentía.



Cada noche después de su triste muerte,

el llora muy desesperado,

todos los días la extraña,

la extraña demasiado.



Ella sigue viva en la tierra,

ella nunca lo iba a imaginar,

que este ángel en vida la quisiera,

y aún muerto por siempre la amará.



Desde una nube tan alta,

su amor no deja de latir,

pues aunque el corazón le falta,

ese sentimiento no parece tener fin.



él podría conseguir la gloria,

y muchos deleites más,

pero lo que en verdad añora,

es estar con ella toda la eternidad.



Y no se dará por vencido,

el jamás se doblegará,

pues una vez lo había prometido,

que por su amada resucitará.



Por los cielos muy impaciente la buscaba,

las lágrimas le brotaban de sus ojos,

había vendido su alma,

para probar aquellos labios rojos.



No se iba a detener por nada,

hasta haberla encontrado,

sin duda alguna él la ama,

por estar con ella, todo lo había dejado.



Había demasiadas personas a su alrededor,

pero ninguna era la que quería,

mucho sufría por no encontrar a su amor,

pues por ella había regresado a la vida.



Y ahí estaba sonriente caminando,

lucía muy hermosa & felíz,

iba tomada de la mano,

con su nuevo amante, el que siempre estuvo ahí.



El aliento se le fué por completo,

al ver aquella escena fatal,

se quedó frío y perplejo,

su pobre corazón ya no podía más.



En ese momento se desvanecía,

sus alas se empezarban a caer,

seguir ahí de nada ya le servía,

pues su verdadero amor lo hizo perecer.



Ella muy contenta sin darse cuenta,

que alguien moría en ese momento,

que ese ángel sacrificó su vida eterna,

por quererle compartir un gran afecto.



Se condenó al fuego por siempre,

y lo hizo por amor,

lo peor de esto fué que,

ese amor nunca le correspondió.



Desde ese entonces ya no se sabe nada de él,

sus sentimientos fueron hechos cenizas,

pero donde sea que ahora esté,

jamás regresarán aquellos deseos y sonrisas.


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