La lluvia te bendice y la mañana
Se alza de ti con sucesivo aliento.
Bebo la antigua magia y el acento,
Patria de la sonrisa y la manzana.
De tu verdor provengo y me alimento,
Del alba y de su risa de campana.
Es más dulce la música lejana
Que acerca a mi heredad la voz del viento.
En el recuerdo palpa la cadena
De la nostalgia el hijo verdadero
Y vuelve a tu remoto y fiel estío
Sigue cautiva y quieta tu sirena
En fuente donde el corazón viajero
La conoció al nacer: era el rocío.
Se alza de ti con sucesivo aliento.
Bebo la antigua magia y el acento,
Patria de la sonrisa y la manzana.
De tu verdor provengo y me alimento,
Del alba y de su risa de campana.
Es más dulce la música lejana
Que acerca a mi heredad la voz del viento.
En el recuerdo palpa la cadena
De la nostalgia el hijo verdadero
Y vuelve a tu remoto y fiel estío
Sigue cautiva y quieta tu sirena
En fuente donde el corazón viajero
La conoció al nacer: era el rocío.
