El mar se ha marchado sobre una bandada de palomas
Acabar con todo
Dame, llama invisible, espada fría,
tu persistente cólera,
para acabar con todo,
oh mundo seco,
oh mundo desangrado,
para acabar con todo.
Octavio Paz.
Guitarra,
El mar se ha marchado sobre una bandada de palomas,
a las que el aire del secreto anima. Ya no tienes amor.
De tus cuerdas brota una risa comprimida
que abate a la estatua levantada
al héroe de tu flota: quijote de mil retos,
que ahora se derrumba y cae en el lago de la noche
No, no derrames furia sobre el tiempo,
quédate a dormir en la canción
que viste la túnica de aquella armonía persistente
y descansa en su lecho de mensajes, para acabar con todo,
Oh, mundo seco, y llover la bonanza.
La furia escapa con su camisa gris,
entre un revoloteo de jazmines con alas,
un campo de zunzunes floreciendo
y un pájaro de oro volando a ras de la paciencia. Un árbol
llama al fruto de la fantasía. No más quejas guitarra.
El tiempo está quemando nuestro hastío.
Que nadie piense que perdimos la entereza.
Acabar con todo
Dame, llama invisible, espada fría,
tu persistente cólera,
para acabar con todo,
oh mundo seco,
oh mundo desangrado,
para acabar con todo.
Octavio Paz.
Guitarra,
El mar se ha marchado sobre una bandada de palomas,
a las que el aire del secreto anima. Ya no tienes amor.
De tus cuerdas brota una risa comprimida
que abate a la estatua levantada
al héroe de tu flota: quijote de mil retos,
que ahora se derrumba y cae en el lago de la noche
No, no derrames furia sobre el tiempo,
quédate a dormir en la canción
que viste la túnica de aquella armonía persistente
y descansa en su lecho de mensajes, para acabar con todo,
Oh, mundo seco, y llover la bonanza.
La furia escapa con su camisa gris,
entre un revoloteo de jazmines con alas,
un campo de zunzunes floreciendo
y un pájaro de oro volando a ras de la paciencia. Un árbol
llama al fruto de la fantasía. No más quejas guitarra.
El tiempo está quemando nuestro hastío.
Que nadie piense que perdimos la entereza.
