Me matas
Poema publicado el 08 de Marzo de 2009
Me matas al quitarme el aire cuando pasas.
Me matas al blanquear mi mente en ese momento.
Me matas al creer que todo esto es sólo un sueño.
Me matas... y no sabes que lo haces todo el tiempo.
Y me matas cuando robas mi tiempo y lo tiras al vacío.
Me matas cuando quieras, sin decirlo, sin quererlo.
Me matas cuando desprecias mi silueta ante tus ojos,
y me matas cuando sé que es realidad lo que pienso.
Y muero por ti, niña, tú me miras y me muero.
Y muero desconsoladamente en este… mi infierno;
y me muero si al son de tus pasos no me quedo;
y muero de todo, muero del espacio que no tengo.
Y muero porque tu mirada juega a saber y no saberlo,
porque el silencio que ocurre me está diciendo
que es la nada que sucede quien me está venciendo
y estas palabras que nos dicen que estoy muriendo.
Me matas, porque sabes hacerlo fácilmente a mi vida,
porque creo que es la sangre que me hierve y te respira,
porque creo que es lo cruel que es mi mirada, mi enemiga,
que me hizo conocer el futuro de mi alma destruida.
Si rechazaras mi existencia y mi deseo, yo fallezco;
si tomaras la absurda decisión de pensarme, enloquezco;
si enloqueciera y supiera que no es cierto, yo me ciego;
si todo esto fuera un invento, no mirarías fingiendo.
Y tengo que confesar que el tiempo irá transcurriendo,
mi voz seguirá callada, si sabe que debe hacerlo;
el temor me acechará al saber que todo es cierto
y mis manos temblarán al contarte lo que siento.
Porque me matas, porque yo por ti doy mi existencia.
Me matas, y yo entrego mis aspiraciones al universo
para ver si las encuentras en un inaudito suceso
y así te dieras cuenta que contigo van mis sueños.
Y la indiferencia me mata, y el dolor se aferra al cielo,
y yo no encuentro la salida a este cruel sentimiento
que me mata sin razones, solamente por tenerlo,
solamente por morir, por eso vivo estos versos.
Para eso entrego el alma, para saber si no lo has hecho,
porque de afirmar mis sospechas: el final será el remedio.
Y si inicio mi partida de este cuento de decesos
ya mis palabras sin sentido estarán en tu pensamiento.
Si al leer todas las letras, te cuentan qué es lo que veo
cuando veo que tus ojos miran sin saber que los observo,
cuando observo que tu vida vive sin saber que la protejo...
¡Y tú no sabes que me matas al no saber que te estoy gritando lo que en mi corazón se está exigiendo como salida a la entrada a la esencia de tu cuerpo, tu sonrisa y tus deseos!
Y me matas... y me muero...
si con todo lo leído no supieras que te quiero,
y al terminar de leerme me miraras fijamente sin notar que mis ojos dicen que por ti estoy muriendo.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Poema publicado el 08 de Marzo de 2009
Me matas al quitarme el aire cuando pasas.
Me matas al blanquear mi mente en ese momento.
Me matas al creer que todo esto es sólo un sueño.
Me matas... y no sabes que lo haces todo el tiempo.
Y me matas cuando robas mi tiempo y lo tiras al vacío.
Me matas cuando quieras, sin decirlo, sin quererlo.
Me matas cuando desprecias mi silueta ante tus ojos,
y me matas cuando sé que es realidad lo que pienso.
Y muero por ti, niña, tú me miras y me muero.
Y muero desconsoladamente en este… mi infierno;
y me muero si al son de tus pasos no me quedo;
y muero de todo, muero del espacio que no tengo.
Y muero porque tu mirada juega a saber y no saberlo,
porque el silencio que ocurre me está diciendo
que es la nada que sucede quien me está venciendo
y estas palabras que nos dicen que estoy muriendo.
Me matas, porque sabes hacerlo fácilmente a mi vida,
porque creo que es la sangre que me hierve y te respira,
porque creo que es lo cruel que es mi mirada, mi enemiga,
que me hizo conocer el futuro de mi alma destruida.
Si rechazaras mi existencia y mi deseo, yo fallezco;
si tomaras la absurda decisión de pensarme, enloquezco;
si enloqueciera y supiera que no es cierto, yo me ciego;
si todo esto fuera un invento, no mirarías fingiendo.
Y tengo que confesar que el tiempo irá transcurriendo,
mi voz seguirá callada, si sabe que debe hacerlo;
el temor me acechará al saber que todo es cierto
y mis manos temblarán al contarte lo que siento.
Porque me matas, porque yo por ti doy mi existencia.
Me matas, y yo entrego mis aspiraciones al universo
para ver si las encuentras en un inaudito suceso
y así te dieras cuenta que contigo van mis sueños.
Y la indiferencia me mata, y el dolor se aferra al cielo,
y yo no encuentro la salida a este cruel sentimiento
que me mata sin razones, solamente por tenerlo,
solamente por morir, por eso vivo estos versos.
Para eso entrego el alma, para saber si no lo has hecho,
porque de afirmar mis sospechas: el final será el remedio.
Y si inicio mi partida de este cuento de decesos
ya mis palabras sin sentido estarán en tu pensamiento.
Si al leer todas las letras, te cuentan qué es lo que veo
cuando veo que tus ojos miran sin saber que los observo,
cuando observo que tu vida vive sin saber que la protejo...
¡Y tú no sabes que me matas al no saber que te estoy gritando lo que en mi corazón se está exigiendo como salida a la entrada a la esencia de tu cuerpo, tu sonrisa y tus deseos!
Y me matas... y me muero...
si con todo lo leído no supieras que te quiero,
y al terminar de leerme me miraras fijamente sin notar que mis ojos dicen que por ti estoy muriendo.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Compartiendo el poema con tus amigos en facebook ayudas a la difusión de estas bellas creaciones poéticas y ayudas a dar a conocer a los poetas.

