La vida es suenho
Hay que pintarse la cara de espejos,
doblarse los ojos
como cartas
y que no se vean los agujeros
ni las comisuras de los labios
que se fueron cortando
-despacio-
de apretar los dientes al techo.
Pensar, pensar, pensar
la vida es sueño.
Hay que pintarse la cara de espejos,
doblarse los ojos
como cartas
y que no se vean los agujeros
ni las comisuras de los labios
que se fueron cortando
-despacio-
de apretar los dientes al techo.
Pensar, pensar, pensar
la vida es sueño.
