Una carta para mí
Poema publicado el 06 de Noviembre de 2009
Amiga ironía…
En el tiempo cortado
escribiendo falsos poemas
con versos que no tienen saliva,
el silencio de la sangre se ha hecho inmenso.
Amiga ironía;
Háblame de la voz de su pelo,
cuando regrese a su perfume con mis dedos.
Entonar su tacto es un desafío de luces,
una crítica a la obra de mi vida
que convoca la sal del pensamiento.
Pero no impone armas la distancia,
ni domina su nombre mi destino.
Recuérdame, amiga,
que esta noche estoy contigo
porque hoy resplandeció la agonía
en la piel que llevo conmigo.
Háblame de la distancia entre mí
y yo con tu fúnebre perfume,
y recuérdame las horas que pasé
persiguiendo mi ya muerto vuelo.
Recuérdame
cuando me hice estallar las venas
regalando mis palabras
y rompí las alas de las nubes
que amaban mis silencios
Amiga ironía sumisa de mí;
Suplica que se aleje,
esa erguida y quieta nostalgia,
que ahora me domina
como lazo perverso que robase las sombras
de las secas tierras ya olvidadas.
Porque he roto todos los espejos
donde me miré y hoy
escribir ya no es consuelo.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Poema publicado el 06 de Noviembre de 2009
Amiga ironía…
En el tiempo cortado
escribiendo falsos poemas
con versos que no tienen saliva,
el silencio de la sangre se ha hecho inmenso.
Amiga ironía;
Háblame de la voz de su pelo,
cuando regrese a su perfume con mis dedos.
Entonar su tacto es un desafío de luces,
una crítica a la obra de mi vida
que convoca la sal del pensamiento.
Pero no impone armas la distancia,
ni domina su nombre mi destino.
Recuérdame, amiga,
que esta noche estoy contigo
porque hoy resplandeció la agonía
en la piel que llevo conmigo.
Háblame de la distancia entre mí
y yo con tu fúnebre perfume,
y recuérdame las horas que pasé
persiguiendo mi ya muerto vuelo.
Recuérdame
cuando me hice estallar las venas
regalando mis palabras
y rompí las alas de las nubes
que amaban mis silencios
Amiga ironía sumisa de mí;
Suplica que se aleje,
esa erguida y quieta nostalgia,
que ahora me domina
como lazo perverso que robase las sombras
de las secas tierras ya olvidadas.
Porque he roto todos los espejos
donde me miré y hoy
escribir ya no es consuelo.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Compartiendo el poema con tus amigos en facebook ayudas a la difusión de estas bellas creaciones poéticas y ayudas a dar a conocer a los poetas.

