El último suspiro
Poema publicado el 15 de Septiembre de 2009
EL ÚLTIMO SUSPIRO
PARTE 1
Bosquejo de letras que emergen desde el paralelo corcel en su infinito viaje de realidad, crepitan voces de melancolía en la tácita pradera de vientos que se anuda a un reflejo ciego de un universo que nunca se congela. El cielo se vuelve tan inmenso y un áspero delirio quebranta mi mirada en el enmohecido tiempo, donde vago entre una dulce bandada de momentos que nunca volverán.
Mientras decae el día se pierde su luz entre el océano maleable que inspiró su fatiga y se anexa cada sueño, cada pensamiento; tenues ante el brillo de la esperanza, pero tan frágiles ahora que me voy. Pues como eco furtivo desaparezco entre la brisa del ocaso un momento bastó para quitarme el aliento y mi anhelo postrero para germinar una sonrisa entre la pesadumbre de la muerte, aun puedo ver tus manos sobre las mías justo antes de que se nublara mi cálido estival en un sombrío ataúd, el estupor en tu corazón desgarraba el trique de tus lagrimas, envejecían tu demacrado rostro y tu calma se perdía en una medrosa agonía; intenso dolor que amaina mis pasos y desgarra mi voz, un apocalíptico momento que penetra como una llaga en la esencia de mi existir y exime un intenso sabor tan amargo que encadena la proa de mi destino.
Ahora que mi pasado se arrastra entre las olas y mi camino se eleva mas allá de las estrellas, solo puedo mirar el nítido cielo, que posa ante una impetuosa quietud al desvanecerse el fugaz destello de la tarde con su negro manto engalanado. Se fulgen esculturas en la cúspide del firmamento, que al tiritar fardando en su enigmática figura me pierden entre tantos recuerdos, prisionero en la memoria, náufrago de una vida que voló con el ayer. Dulce tormento es recordar, momentos que trizan mis emociones, que se alzaron y cayeron como hojas de invierno, pero la fragancia de sus días nunca morirá, porque la majestuosidad de su contorno se hizo parte de mi sangre, de mi ser y ahora que me marcho iluminan mi sendero con la estabilidad y la paz. Y yo estoy aquí en el postrero rincón, donde la tierra y el agua se disuelven en la alegoría, padeciendo de anacronismo y nostalgia inmensa, donde estuvimos siempre a las orillas del mundo, imaginando un día que no termine. Que bueno que viniste, me encanta sentirte tan cerca aún ahora, siempre supiste donde encontrarme, siempre supiste que mi libertad esta en el viento costero y mi vida se quedaría aquí contigo; y tu puedes sentirme, el tibio mar cobijando tu cuerpo, desliza su áurea vestimenta transparente mientras susurra mi nombre a tus oídos. Un ultimo respiro, un ultimo adiós, para luego acaecer con la soledad, tan infinitamente lejos de ti, que mis palabras no vencen el camino paralelo, en la distancia del tacto trémulo por sentirte, la nostalgia abrumadora y tirana que se ríe de mi sufrimiento, esta sensación tan agonizante de perderte, que esclaviza mis sueños, amainando el enmohecido miedo que escinde mi camino. Pues monstruoso y gigantesco es el abismo, y profundo tan profundo el ósculo que se ahoga en mis labios ahora...
EL ÚLTIMO SUSPIRO
PARTE 2
El tiempo me dilata, el crepúsculo fenece y los himnos de ángeles al horizonte pintan el embelezo en el jardín de estrellas, un velo de oscuridad que derramó la tinta sobre el rojizo atardecer, dilatando la cascada de reflejos fatigados mientras mueren lentamente bajo la elegancia de la solitaria noche y su traje de luto que hace honor a mi partida. La luna llena acompaña mi vacío y me indica la cúspide de mi destino, ahí oculta entre una bandada de sueños inalcanzables, un camino que termina para comenzar otro, y un eterno código que no te lleva a ningún lugar.
Me duele dejarte pero tengo que partir, yo y este agonizante amor que te profeso, con un sabor amargo que asaetea la sensibilidad de mi alma y mi libertad&; hoy entre un silencio vociferante, una vida que termina y una más que espera. Solo para alcanzar la única verdad, la intensa luz que no cesa, el terruño que olvidé por tanto tiempo me da ahora una calida bienvenida, esa paz exquisita que enmudece el cinético tormento de duda y confusión. Ahora solo puedo mirarte mientras desaparezco a lo lejos, bruces y distante, sujetando mis recuerdos. Mis lágrimas desgarran mis pupilas y es tanta mi ansiedad de tocarte que no soporto el peso de mi cuerpo. Tocarte y sentirte, si tan solo pudiera hacerlo, con mi lira de ensueño y mi pasión de amante, evocando mis palabras para arrullarte en una melodía que calmara tu tristeza, pero; ya es muy tarde para eso, solo puedo ver tu imagen sosegada y recordar, construyendo mi pasado en errantes colores que se pierden entre los zagales del ayer.
Mucho te amé y aún lo hago, los instantes eternos que palparon su huella, aquí donde se divide la bandada de historias entre dos almas que formaron una, cada momento inerte, tan sereno como el despertar, tus manos sobre las mías, y el intenso crepúsculo en la cumbre de una bóveda semiceleste, donde el áureo roció atizaba tu piel y las sales cristalinas jugueteaban con las plantas de tus pies, recorriendo el blanco atlas de tu cuerpo; y yo absorto de tu belleza y ebrio de pasión congelaba el fuego de mi tacto al penetrar mis dedos impacientes en tu espalda virginal, hasta perderse en la bruñida cascada de tu pelo negro. Como olvidar el veneno de tus besos subyugando mis suspiros, cada marchitar del sol a tu lado, donde el opulento firmamento daba un simple reflejo de tu mirada, que como un duelo fatigado solo trataba de imitar el pasaje de tus ojos tan mágicos, que calmaban el optimo frenesí de la pobre realidad; La arena granulosa, el bien definido sabor de tus labios, el esplendor de la tarde con su fuerte destello culminante era todo lo que mas amaba, al tenerte y poder decirle al mundo que eras mía, y al llegar la dama nocturna, el viento marino arropaba nuestro íntimo deseo como atavío al efímero momento que unía nuestros cuerpos, nuestro corazón, en un solo latido, en una sola piel, en una noche deliciosa que nunca terminaría...
EL ÚLTIMO SUSPIRO
PARTE 3
Basto el labriego oculto de mi pasado, que disfraza mi presente ahora que estoy contigo, pues estamos juntos nuevamente, a través de la ávida bruma que consume nuestra imagen, en un endrino jardín que enciende la fastuosidad del mundo, en este aposento oscuro donde el llanto que socava tus fuerzas humedece las aguas inquietas, tu garganta sedienta y tu voz trémula que repite mi nombre en un eco que se esconde en el crepitar de mareas. Hoy, justamente hoy que no hay día y la hermosa noche evoca melodías de amor y melancolía, ahora que sé que no puedo volver a tu lado y la fría madrugada borrará mis huellas, escribo aquí, en un intacto lugar del mundo...el comienzo, una esperanza que brota de mi último suspiro, una luz que viene para iluminar la tiniebla inhumana de la nostalgia. Recuerda el tiempo a mi lado y que no te entristezca su fugacidad, para que asiera la muerte no nos haya vencido, y nuestra historia pueda germinar en nuestros corazones y elevarla más allá de la vida... Yo te esperare, en la cumbre de tus últimos días, cuando el destino cruce los abismos colosales y nos una nuevamente en la inmensidad, donde estaremos juntos al fin; en un sendero que nos lleve al paraíso, en un mundo nuevo, en un horizonte donde estemos solo tu y yo, un lugar donde se fulge una luz eterna y una melodía ligera purifica la existencia; porque la muerte muere, pero la vida es eterna y nos acoge en una realidad que se desvanece en la fantasía, para ensalzarse a través de los tiempos.
Gracias, por cada momento que se deslizo entre nosotros, son tus recuerdos mi fuerza, y tu amor mi voluntad; no me olvides, yo nunca lo haré; pero ahora date cuenta que tienes que vivir, solo vivir, mientras yo desaparezco diminuto entre la vastedad de la nada; disfruta de la suave fragancia que penetra en el broquel del océano y su intenso placer al golpear con su delicada figura tu rostro frágil y perfecto; sumérgete en el mundo y crea tu propia realidad, sonríe a cada instante, pues hay demasiadas razones para hacerlo; déjate llevar, como lo haces ahora, en esta indescifrable noche que fenece, donde no es el fin, si no el comienzo; Donde nuestra historia apenas empieza.
" Recordemos la vida y valoremos cuan importante seria nuestro último suspiro, porque podría llegar ahora, sin aviso alguno; y si estamos condenados a morir, es mejor vivir cada momento de nuestra vida, como poetas guerreros que luchan por alcanzar sus sueños, y no como un soñador que en su afán de crear al mundo, se ha olvidado de luchar"
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Poema publicado el 15 de Septiembre de 2009
EL ÚLTIMO SUSPIRO
PARTE 1
Bosquejo de letras que emergen desde el paralelo corcel en su infinito viaje de realidad, crepitan voces de melancolía en la tácita pradera de vientos que se anuda a un reflejo ciego de un universo que nunca se congela. El cielo se vuelve tan inmenso y un áspero delirio quebranta mi mirada en el enmohecido tiempo, donde vago entre una dulce bandada de momentos que nunca volverán.
Mientras decae el día se pierde su luz entre el océano maleable que inspiró su fatiga y se anexa cada sueño, cada pensamiento; tenues ante el brillo de la esperanza, pero tan frágiles ahora que me voy. Pues como eco furtivo desaparezco entre la brisa del ocaso un momento bastó para quitarme el aliento y mi anhelo postrero para germinar una sonrisa entre la pesadumbre de la muerte, aun puedo ver tus manos sobre las mías justo antes de que se nublara mi cálido estival en un sombrío ataúd, el estupor en tu corazón desgarraba el trique de tus lagrimas, envejecían tu demacrado rostro y tu calma se perdía en una medrosa agonía; intenso dolor que amaina mis pasos y desgarra mi voz, un apocalíptico momento que penetra como una llaga en la esencia de mi existir y exime un intenso sabor tan amargo que encadena la proa de mi destino.
Ahora que mi pasado se arrastra entre las olas y mi camino se eleva mas allá de las estrellas, solo puedo mirar el nítido cielo, que posa ante una impetuosa quietud al desvanecerse el fugaz destello de la tarde con su negro manto engalanado. Se fulgen esculturas en la cúspide del firmamento, que al tiritar fardando en su enigmática figura me pierden entre tantos recuerdos, prisionero en la memoria, náufrago de una vida que voló con el ayer. Dulce tormento es recordar, momentos que trizan mis emociones, que se alzaron y cayeron como hojas de invierno, pero la fragancia de sus días nunca morirá, porque la majestuosidad de su contorno se hizo parte de mi sangre, de mi ser y ahora que me marcho iluminan mi sendero con la estabilidad y la paz. Y yo estoy aquí en el postrero rincón, donde la tierra y el agua se disuelven en la alegoría, padeciendo de anacronismo y nostalgia inmensa, donde estuvimos siempre a las orillas del mundo, imaginando un día que no termine. Que bueno que viniste, me encanta sentirte tan cerca aún ahora, siempre supiste donde encontrarme, siempre supiste que mi libertad esta en el viento costero y mi vida se quedaría aquí contigo; y tu puedes sentirme, el tibio mar cobijando tu cuerpo, desliza su áurea vestimenta transparente mientras susurra mi nombre a tus oídos. Un ultimo respiro, un ultimo adiós, para luego acaecer con la soledad, tan infinitamente lejos de ti, que mis palabras no vencen el camino paralelo, en la distancia del tacto trémulo por sentirte, la nostalgia abrumadora y tirana que se ríe de mi sufrimiento, esta sensación tan agonizante de perderte, que esclaviza mis sueños, amainando el enmohecido miedo que escinde mi camino. Pues monstruoso y gigantesco es el abismo, y profundo tan profundo el ósculo que se ahoga en mis labios ahora...
EL ÚLTIMO SUSPIRO
PARTE 2
El tiempo me dilata, el crepúsculo fenece y los himnos de ángeles al horizonte pintan el embelezo en el jardín de estrellas, un velo de oscuridad que derramó la tinta sobre el rojizo atardecer, dilatando la cascada de reflejos fatigados mientras mueren lentamente bajo la elegancia de la solitaria noche y su traje de luto que hace honor a mi partida. La luna llena acompaña mi vacío y me indica la cúspide de mi destino, ahí oculta entre una bandada de sueños inalcanzables, un camino que termina para comenzar otro, y un eterno código que no te lleva a ningún lugar.
Me duele dejarte pero tengo que partir, yo y este agonizante amor que te profeso, con un sabor amargo que asaetea la sensibilidad de mi alma y mi libertad&; hoy entre un silencio vociferante, una vida que termina y una más que espera. Solo para alcanzar la única verdad, la intensa luz que no cesa, el terruño que olvidé por tanto tiempo me da ahora una calida bienvenida, esa paz exquisita que enmudece el cinético tormento de duda y confusión. Ahora solo puedo mirarte mientras desaparezco a lo lejos, bruces y distante, sujetando mis recuerdos. Mis lágrimas desgarran mis pupilas y es tanta mi ansiedad de tocarte que no soporto el peso de mi cuerpo. Tocarte y sentirte, si tan solo pudiera hacerlo, con mi lira de ensueño y mi pasión de amante, evocando mis palabras para arrullarte en una melodía que calmara tu tristeza, pero; ya es muy tarde para eso, solo puedo ver tu imagen sosegada y recordar, construyendo mi pasado en errantes colores que se pierden entre los zagales del ayer.
Mucho te amé y aún lo hago, los instantes eternos que palparon su huella, aquí donde se divide la bandada de historias entre dos almas que formaron una, cada momento inerte, tan sereno como el despertar, tus manos sobre las mías, y el intenso crepúsculo en la cumbre de una bóveda semiceleste, donde el áureo roció atizaba tu piel y las sales cristalinas jugueteaban con las plantas de tus pies, recorriendo el blanco atlas de tu cuerpo; y yo absorto de tu belleza y ebrio de pasión congelaba el fuego de mi tacto al penetrar mis dedos impacientes en tu espalda virginal, hasta perderse en la bruñida cascada de tu pelo negro. Como olvidar el veneno de tus besos subyugando mis suspiros, cada marchitar del sol a tu lado, donde el opulento firmamento daba un simple reflejo de tu mirada, que como un duelo fatigado solo trataba de imitar el pasaje de tus ojos tan mágicos, que calmaban el optimo frenesí de la pobre realidad; La arena granulosa, el bien definido sabor de tus labios, el esplendor de la tarde con su fuerte destello culminante era todo lo que mas amaba, al tenerte y poder decirle al mundo que eras mía, y al llegar la dama nocturna, el viento marino arropaba nuestro íntimo deseo como atavío al efímero momento que unía nuestros cuerpos, nuestro corazón, en un solo latido, en una sola piel, en una noche deliciosa que nunca terminaría...
EL ÚLTIMO SUSPIRO
PARTE 3
Basto el labriego oculto de mi pasado, que disfraza mi presente ahora que estoy contigo, pues estamos juntos nuevamente, a través de la ávida bruma que consume nuestra imagen, en un endrino jardín que enciende la fastuosidad del mundo, en este aposento oscuro donde el llanto que socava tus fuerzas humedece las aguas inquietas, tu garganta sedienta y tu voz trémula que repite mi nombre en un eco que se esconde en el crepitar de mareas. Hoy, justamente hoy que no hay día y la hermosa noche evoca melodías de amor y melancolía, ahora que sé que no puedo volver a tu lado y la fría madrugada borrará mis huellas, escribo aquí, en un intacto lugar del mundo...el comienzo, una esperanza que brota de mi último suspiro, una luz que viene para iluminar la tiniebla inhumana de la nostalgia. Recuerda el tiempo a mi lado y que no te entristezca su fugacidad, para que asiera la muerte no nos haya vencido, y nuestra historia pueda germinar en nuestros corazones y elevarla más allá de la vida... Yo te esperare, en la cumbre de tus últimos días, cuando el destino cruce los abismos colosales y nos una nuevamente en la inmensidad, donde estaremos juntos al fin; en un sendero que nos lleve al paraíso, en un mundo nuevo, en un horizonte donde estemos solo tu y yo, un lugar donde se fulge una luz eterna y una melodía ligera purifica la existencia; porque la muerte muere, pero la vida es eterna y nos acoge en una realidad que se desvanece en la fantasía, para ensalzarse a través de los tiempos.
Gracias, por cada momento que se deslizo entre nosotros, son tus recuerdos mi fuerza, y tu amor mi voluntad; no me olvides, yo nunca lo haré; pero ahora date cuenta que tienes que vivir, solo vivir, mientras yo desaparezco diminuto entre la vastedad de la nada; disfruta de la suave fragancia que penetra en el broquel del océano y su intenso placer al golpear con su delicada figura tu rostro frágil y perfecto; sumérgete en el mundo y crea tu propia realidad, sonríe a cada instante, pues hay demasiadas razones para hacerlo; déjate llevar, como lo haces ahora, en esta indescifrable noche que fenece, donde no es el fin, si no el comienzo; Donde nuestra historia apenas empieza.
" Recordemos la vida y valoremos cuan importante seria nuestro último suspiro, porque podría llegar ahora, sin aviso alguno; y si estamos condenados a morir, es mejor vivir cada momento de nuestra vida, como poetas guerreros que luchan por alcanzar sus sueños, y no como un soñador que en su afán de crear al mundo, se ha olvidado de luchar"
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