Poema 520
Me fui temprano -me llevé a mi perro-a visitar el mar.Las sirenas del sótanosalían a mirarme
y, en el piso de arriba, las fragatasextendían manos de cáñamo, creyéndome una rataencallada en la arena.
No huí, con todo. Hasta que el flujome llegó a los zapatosy al delantal y al cinturóny enseguida al corpiño,
tal como si intentara devorarmecomo a una gota de rocíoen una flor de diente-de-león.Entonces salí huyendo.
Él me siguió. Venía detrás, cerca.Sentía su tacón de plataen mi tobillo y mis zapatosrebosaron de perlas.
Los dos llegamos hasta el pueblo firme.No parecía conocer a nadie.me miró con durezay se fue, haciéndome una venia.
Versión de José Manuel Arango
CUANDO CUENTO LAS SEMILLAS...
Cuando cuento las semillassembradas allá abajopara florecer así, lado a lado;cuando examino a la genteque tan bajo yacepara llegar tan alto;cuando creo que el jardín que no verán los mortalessiega el azar sus capullosy sortea a esta abeja,puedo prescindir del verano, sin queja.
Versión de Silvina Ocampo
BUENO ES SOÑAR
Bueno es soñar. Despertar es mejorsi se despierta en la mañana.Si despertamos a la media noche,es mejor soñar con el alba.
Más dulce el figurado petirrojoque nunca alegró el árbol,que enfrentarse a la solidez de un albaque no conduce a día alguno.
Versión de José Manuel Arango
Él era débil y yo era fuerte,
después él dejó que yo le hiciera pasar
y entonces yo era débil y él era fuerte,
y dejé que él me guiara a casa.
No era lejos, la puerta estaba cerca,
tampoco estaba oscuro, él avanzaba a mi lado,
no había ruido, él no dijo nada,
y eso era lo que yo más deseaba saber.
El día irrumpió, tuvimos que separarnos,
ahora ninguno de los dos era más fuerte,
él luchó, yo también luché,
¡pero no lo hicimos a pesar de todo!
Versión de L.S.