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Poemas del libro poesia rescatada - Poemas de Ernesto R. Del Valle



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Poemas del libro poesia rescatada
Poema publicado el 18 de Diciembre de 2010

Poesía de honda pureza, fluida y natural, poesía que atiende a la espontaneidad más que a la elaboración técnica y laboriosa. El autor nos deja en estos textos un sabor dulce y amargo a la vez, se vigencia, sí, la ternura en estos versos, pero una ternura nostálgica, calida a la vez y dolorosa en que la tierra, la mujer, lo cotidiano, encuentran aquí los espacios centrados en un amor despiadado, pero nutritivo.


CANTO DESDE TU SUEÑO

Mujer, a tí te canto
con esta voz que el tiempo
va a deshacer y hacerla polvo.
Duermes ahora el sueno fugitivo
que te hace ser luciérnaga
en la infinitud de los relojes.
¿No escuchas el silencio
cómo se desplaza entre mi sombra
y tu sueno?
¿No ves en tu interior
las formas de las cosas
que no son sino recuerdos?
Mujer mía y del aire que respiro
qué sobrio estoy bebiendo tu licor
en mi vigilia.
Establéceme en tu lugar exacto,
donde me haces sementera
para reventar en tí
palabra por palabra, lentamente,
como hacemos el amor,
oceánicamente, de ola en ola
del pan a tus orillas
donde nos destrozamos
en otros sueños
para ser los mismos…



COMO UN CISNE BLANCO.

Cuando muere un poeta,
nace una estrella en el cielo.
El ciclo se cumple.
Estamos bordados
por esa estela cósmica
que nos atrae
y cuando llega el momento,
nos eleva en alma y espíritu
y lo esencial,
es la magnífica luminosidad
que observamos en la tierra

Todos llevamos sobre las espaldas
a nuestros muertos.
Unos más recordados que otros.
Por ejemplo:
los muertos familiares.
Hermanos, padres, tíos, primos.
Muertos que llevamos
como fardos sobre nuestros lomos,
con mucha querencia
y apego a sus recuerdos.

Están los muertos amistosos,
esos que de cuando en vez,
nos halan hacia sus recuerdos
sin uno querer
y ensimismados,
(asombrados casi)
recordamos sus voces y sus gestos.

Pero están estos,
nuestros queridos poetas
que como luciérnagas destellan
a cada paso que damos.
Nuestros amigos poetas
que de alguna forma
trascienden como  ya  dije,
en una estrella
que nos titila y hace guiños,
en las noches .




LUCES DE NEW YORK

Ciudad despierta, adherida al tiempo insomne,
al tiempo indetenible, al tiempo que nada deja
a los hombres y mujeres estériles.
Santa ciudad de ovarios retorcidos y penes hambrientos de curiosidad.
Ciudad de estandartes caídos en mitad de la conciencia.
Miro todo ese espacio conquistado y pienso (todavía pienso) en aquellos
que te bendijeron sin cruces de oro en los caminos empolvados,
entre el bosque enorme por el que paseaban
en busca del venado, ante la mirada del gavilán;
los que llevaban tu nombre en otra lengua, en otros albores de amor y sacrificio
los que remaban sus canoas Hudson abajo
en busca de sus bisontes y enigmas celestiales,
o por el East River
junto a las llamas y el humo de las llamas,
junto a la noche y lo oscuro de la noche,
junto a la hembra y el sxo de la hembra,
junto a los gritos de alegría en sus bailes
bajo la noche estrellada o la luna embarazada por el trópico;
junto a los gritos de guerra y sus lanzas de guerra,
dando su vida sencilla por sus territorios
amenazados,
conculcados,
destruidos
por los "caras pálidas" que llegaban
desde otras latitudes para
pisotearlos,
                        masacrarlos, 
                                                  violarles las mujeres
y al final confinarlos en zonas marginadas como simples
curiosidades de la historia.

Oh santa ciudad, desde aquí  miro,
en medio de la densa bruma,  tus infinitos rascacielos
esa selva de acero, cristales y concreto
que te ciñe los costados y se clava en las nubes
como se clava en mi corazón
los pasos de los pordioseros por tus calles...
Miro desde esta altura mínima y observo
tus luminarias comerciales,
tus luminarias vendibles y execrables,
tus luminarias exentas de solidaridad
y pienso, (todavía pienso) en aquellos
que te hicieron nacer de sus entrañas
mas sanas y felices, los que te hicieron
sin esa mascarada que ahora te ilumina el rostro

de abuela innecesaria.



West New York 2003




SANGRE, SILENCIO, TIEMPO
A mi padre

"Tú eres mi sangre mi viejo,
Tu eres mi silencio y mi tiempo."
(Canción)


Unas palabras
nada más,      viejo,
Solamente unas palabras  para
reivindicar
la nostalgia de  tu ausencia.
Para hacerla más de sangre
que de silencio y tiempo.

Unas palabras  nada más, mi viejo,
mi árbol  detenido  antes de tiempo,
cuando florecías un poco más a mi lado,
cuando tus ramas llenaban mi ámbito
y tu raíces asomaban  una sed infinita,
de tristeza quizás, mi viejo, pero...
¿quién no es triste
cuando les desbaratan sus cortezas
pedacito a pedacito?

Quiero estas palabras
para llenar
los espacios
de sombra
que emergen
en mi vida,
para poner
bien el pie
en cada paso
y que mis
huellas
queden
limpias
para los demás
en el camino.
Junio de 2003



ES JUNIO Y LLUEVE

Hoy, los clavos sobre la madera
no son a mi nombre.
Debo vivir hoy,
así que adiós muerte,
adiós vieja de los silencios enclaustrados,
deja hoy fluir mi sangre en lontananza,
déjame amar,
tomar mi copa de cerveza.

Date una vuelta alrededor de los enigmas,
visita las estatuas de los ilustres
que te llevaste de paseo.
Dobla la esquina
y vigila el cáliz de la rosa
y sus gotitas de agua
protegidas por la inocencia de su aroma.

Hazte a un lado
paridora de lo ignoto
déjame ser, al menos hoy,
ya mañana veremos
quien alza para mí
otro cadalso.

New Jersey, 2003




UN MUNDO ASI


Un día así
con los colores del mundo,
respirable hasta el fondo
es lo que quiero.
Un día con la moneda
lista para el cambio,
sin la vergüenza del hambre
olfateando los bolsillos,
sin infancia pretérita
olvidada en los tachos
de basura.
Sin libros solitarios,
sin la mujer golpeada
y doméstica,
masculinamente avasallada,
con el lirio de la angustia
punzándole el corazón.

Un mundo así,
con los colores del día
es lo que quiero,
sin cañones ni misiles
rondando nuestros sueños
con su presencia de muerte
y pestilencia;
con hombres que muriendo
eliminen la miseria
llevándose el amor
en sus espinas.
Con música de Bach
o a ritmo de Bachata,
con pasillos de Tango,
arabescos de Cumbia,
a flor de piel la Zamba.
o la Guaracha,
no importa .
Por un día así, sin drogas
y con lazos de gente solidaria,
estoy listo a desangrarme.


New Jersey. 2003.


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