Rafael Múgica, nombre real del poeta español, nació en Hernani, Guipúzcoa
en 1911.
Presionado por su padre, se radicó en Madrid donde inició sus estudios de Ingeniería y trabajó por un tiempo en la empresa familiar. Conoció allí a los poetas del 27 y a otros intelectuales que lo inclinaron hacia el campo de la literatura, dedicándose desde entonces por entero a la poesía.
En 1947 fundó en San Sebastián, con su inseparable Amparo Gastón, la colección de poesía «Norte». Obtuvo en 1956 el Premio de la Crítica por su libro «De claro en claro», al que siguieron entre otros, «Plural» 1935, «Cantos Íberos» 1955, «Casi en prosa» 1972, «Buenos días, buenas noches» 1976 y «Penúltimos poemas» en 1982.
En 1986 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas.
Falleció en 1991.
Con los bra... Esta tarde -mar, pinares, azul-,
Deseada, ¡tan suave!,
confín donde resbalo.
¡Oh siempre un poco ausente,
suspendida e...
Más allá del pecado,
indecible, te adoro,
y al buscar mis palabras
sólo encuentro uno...
Son tus pechos pequeños,
son tus ojos confusos,
lo que no tiene nombre
y no comprendo...
Pececito esquivo,
caballito que monto,
delicia que no nombro,
y quiero, quiero, quier...
Con cambiarte de traje, te cambio también de alma.
( No adivinas mi angustia. No sé casi q...
¡Y tanto, y tanto te amo
que mis palabras mueren
en un rumor de besos sin descanso! ...
En el paisaje oscuro
oigo tu voz, tu voz,
tu larga voz de espesas
caricias resbaladas...
La fatiga, la inmensa
fatiga de los días repetidos.
(Toda alegría supone
algo de hero...
Y si yo te toco, tú eres lo que eres;
y si no te toco,
tú, tranquila, duermes. ...
Este objeto de amor no es un objeto puro;
es un objeto bello, y creo que eso basta.
Bellos...
Esas nubes amadas se hacen al fin estatua.
Si acaricio, doy forma
y, en el azul, desn...
Un dulce llanto espeso,
una delicia informe,
materia que me envuelve y sofoca magnolias,...
Y la noche se eleva como música en ciernes,
y las estrellas brillan temblando de extinguir...
Indecisa y cambiante, ¿eres amor o muerte?
¡Ay, ven, Amparo-Ezbá, que te estoy esperando!...
Si toco en mi dolor, todo lo siento
mío, mío, perdido vagamente.
Si toco en el dolor mas d...
¡Ay tú, siempre lejana!
(Tu cuerpo poseído
me parece aún intacto.)
¡Ay, tu sonrisa es...
Mi estricta voluntad, mi punta seca
que está domando en ella
oceánicas pasiones y rumores ...
Mi vicio, mi locura, mi alegría,
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficientemente amada,
c...
Yo me siento. Tú te sientes. Nos sentimos,
estamos juntos. Somos
terriblemente dichosos,...
Salpicada de espuma, de salitre,
desnuda, desde el mar,
viene gritando: ...
La noche viene desnuda:
senos de luna,
guantes morados.
Se detiene en el borde del abismo y escucha,
viniendo desde el fondo, rampante, dulce, densa,...
La bonita mentira de cada día
no engaña a nadie, pero ayuda a vivir, y exalta.
No pido má...
Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.
suspendid...
Con ternura, con paz, con inocencia,
con una blanda tristeza o el cansancio
que viene a se...
Cuéntame cómo vives;
dime sencillamente cómo pasan tus días,
tus lentísimos odios, tus pól...
Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe. ...
Cuando llueve, y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,...
Amigo Blas de Otero: Porque sé que tú existes,
y porque el mundo existe, y yo también e...
Quizás, cuando me muera,
dirán: Era un poeta.
Y el mundo, siempre bello, brillará sin co...