Xiii



Poemas » hernando guerra tovar » xiii

Xiii
Pero de todas formas
la memoria no tenía plumas
aunque tú juraras
que era un pájaro

Los labriegos
dijeron a la policía
que habían escuchado un gemido
como de brisa o viento
que entonces supìeron lo de la ventana
        / abierta
y aquella mano tersa
aprisionando el grito

Contaron además
que la garganta quedó allí a la intemperie
para que los viajantes
noctámbulos cuerpos venidos a menos
habitaran la palabra ininteligible

Nadie ni siquiera el ralámpago
pudo iluminar esa parte del bosque
donde al decir de los testigos
había caído el cuerpo de la luna
desocupándose lenta
pero inexorablemente
de pequeñas gotas
de luces amarillas

Pero de todas formas
la memoria no tenía plumas
aunque tú juraras
que era un pájaro