Aliud et alibi
Como nada gloriosos combatientes
de una guerra perdida, regresáis,
imágenes de mi sesenta y ocho.
Praga pillaba lejos,
no muy cerca París.
La vida me arrastraba de la mano
hacia un verano gris.
Recuerdo un año cruel:
el despertar de un sueño de bonanza católica
y de jardín inglés.
Y, creo haberlo dicho, París ni lo pisé.
Nunca pude llevarme
por delante un adarme
de gendarme.
Como nada gloriosos combatientes
de una guerra perdida, regresáis,
imágenes de mi sesenta y ocho.
Praga pillaba lejos,
no muy cerca París.
La vida me arrastraba de la mano
hacia un verano gris.
Recuerdo un año cruel:
el despertar de un sueño de bonanza católica
y de jardín inglés.
Y, creo haberlo dicho, París ni lo pisé.
Nunca pude llevarme
por delante un adarme
de gendarme.
"Los paisajes domésticos" 1992