Salmo de las maderas



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Salmo de las maderas

Hay maderas oscuras y profundas        
como tus ojos y tus cabellos.
Porque tus ojos y tus cabellos son
como maderas profundas y charoladas.
       
Hay maderas suaves y livianas
como tu piel y tu alegría.
Porque tu piel y tu alegría son        
como maderas suaves y livianas.

Hay maderas recias y macizas
como tus piernas y tus espaldas.
Porque tus piernas y tus espaldas son        
como maderas recias y macizas.

Hay maderas húmedas y rojas
como la piel de tus labios y de tu lengua.
Porque la piel de tus labios y de tu lengua es        
como una madera roja y empapada de savia.

Hay maderas olorosas y vivas        
como el olor de tu cuerpo.
Porque el olor de tu cuerpo es
como el olor de las maderas        
cortadas en los tiempos de lluvias.

Hay maderas que al ser trabajadas        
dan notas musicales y perfectas.
Tu amor es una nota musical y perfecta        
como el sonido que dan ciertas maderas
cuando son trabajadas.
       
Hay maderas que se quejan en las noches de lluvia
y en las tardes de tormenta.
Porque eres triste, y esto te embellece y purifica,        
te pareces a esas maderas que se quejan
en las noches de lluvia y en las tardes de tormenta.
       
Hay maderas que tienen un sabor y perfume
tan propios que, cuando se las huele o se las besa,        
ya no son olvidadas nunca más en la vida.
Porque eres fatalmente inolvidable,        
te pareces a esas maderas que se recuerdan
hasta la muerte cuando se las huele o se las besa.