La partida
Última noche en la ciudad sin lejanía.
Plenitud del misterio.
Absuelta de la duda,
agua aún quieta en las fuentes
soñando el retiro de lo hondo, lo azul
inefablemente dulce, la palabra de la noche.
Desperté a la luz que dormía
y la extendí sobre la amante.
(Cómo asir
el don precioso e incierto de la aurora,
a la fiel mano blanca
cómo dejarla marchar.)
Sacudí el sueño afiebrado del aire,
dispuse los primeros caminos y los últimos,
besé los cimientos del fuego:
y el viaje abrió su largo corazón de vigilia.
Última noche en la ciudad sin lejanía.
Plenitud del misterio.
Absuelta de la duda,
agua aún quieta en las fuentes
soñando el retiro de lo hondo, lo azul
inefablemente dulce, la palabra de la noche.
Desperté a la luz que dormía
y la extendí sobre la amante.
(Cómo asir
el don precioso e incierto de la aurora,
a la fiel mano blanca
cómo dejarla marchar.)
Sacudí el sueño afiebrado del aire,
dispuse los primeros caminos y los últimos,
besé los cimientos del fuego:
y el viaje abrió su largo corazón de vigilia.