Poeta, traductor y profesor venezolano nacido en Altagracia de Orituco, en 1922.
Gracias a la pureza y brillantez del lenguaje, está considerado como el iniciador de la poesía contemporánea venezolana. Su primer libro, «Elena y los elementos» en 1951, lo hizo merecedor al título de Doctor Honoris Causa Universidad de los Andes, convirtiéndolo en una importante referencia dentro del panorama de la lírica hispanoamericana.
Se desempeñó como agregado cultural de Venezuela en Colombia, Chile y Francia, estadías que le permitieron madurar su formación literaria. Siempre próximo al surrealismo, supo asimilar el legado formal del célebre movimiento liderado por André Breton, para construir una poesía personalísima y característica.
Por la obra «Rasgos Comunes» se le otorgó el Premio Nacional de Literatura 1976. Publicó además las siguientes obras: «Animal de Costumbre» en 1959, «Filiación Oscura» en 1966, «Un día sea» en 1969, «Por cuál causa o nostalgia» en 1981 y «Aire sobre el aire en 1989.
Falleció en el año 2003.
Elena es alga de la tierra (Paso la mano sobre el olor de tu vestido), I
En el fondo de mis sueños
Siempre te encuentro cuando amanece.
Qué ens...
Si ella premedita dureza o ternura (O lucha en vacuas
direcciones),
...
Aclimata el carruaje dichoso de tus senos, la tierra de mis
primeras voces,
sus heridas a...
Interrumpida mi plática, vuelvo a hablar contigo de la partida y el regreso.
Tod...
Este apasionante encuentro con la doncella subterránea
No fue ovacionado con trompetas de coral...
Rosa invisible rasgo puro
Venas subyugantes como lámparas de nieve
y mi espejo en su lecho...
Ola del mar.
Existe porque posee la nostalgia...
En la noche dúctil con un gladiolo en tu casa
En la noche, escucha,
Oh frágil vanidad en l...
Cuando pongo la mejilla en esa melodía, recupero un instante
la ciudad perdida....
Menos vulnerable y base de rigor.
Confinado a la palidez y el grito de tu
...
Tu guedeja, tu pendón lunar;...
La selva roja murmura, murmura, y de repente es toda la realidad del corazón mi selva roja. Y e...
los témpanos engullen gaviotas en mis caricias.
El mundo pesa inicuo y solemne en mis raíces....
Qué fuerte esperanza, me decías. Y flotábamos en las nubes del recinto dichoso. A uno y otro la...
Ella, la heroína de los infiernos
Desenvuelve en el hombre
Virajes de la cabeza
Como ...
Sólo al fondo del furor. A Ella, que burla mi carne, que
desvela mi hue...
Yo no seré explícito o enigmático o tú no serás la rosa
en fuga o la piedra dura qué locura...