Poeta cubano nacido en La Habana en 1863.
A pesar de que su infancia transcurrió en un ambiente triste debido a la temprana muerte de su madre y a los pobres recursos económicos, el poeta mostró desde niño su gran vocación por la literatura, recibiendo una marcada influencia de los clásicos franceses, especialmente de Baudelaire, quien fue su ídolo literario.
A los veinticinco años, después de un corto viaje por Europa, regresó a Cuba donde se dedicó al periodismo, la crítica literaria y teatral, la poesía y la traducción de grandes poetas.
Está considerado como un baluarte del modernismo hispanoamericano y una de las grandes voces de la poesía y la prosa cubana.
«Hojas al viento» en 1890, «Nieve» en 1892, «Mi Museo ideal» en 1892 y «Bustos y rimas» en 1893, reunen la totalidad de su obra.
Murió en 1893.
Polvo y moscas. Atmósfera plomiza Voz inefable que a mi estancia llega
Amantes de la quimera,
yo calmaré vuestro mal:
soy la dicha artificial,
que es la dic...
Déjame reposar en tu regazo
el corazón, donde se encuentra impreso
el cálido perfume de t...
Yo soy como una choza solitaria
que el viento huracanado desmorona
y en cuyas piedras húme...
Mi corazón fue un vaso de alabastro
donde creció, fragante y solitaria,
bajo el fulgor pur...
¡Qué tristes son las horas! Cual rebaño
de ovejas que caminan por el cielo
entre el fragor...
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Suspiro por las regiones
donde vuelan los alciones
sobre el mar,
y el soplo h...
Perdió mi corazón el entusiasmo
al penetrar en la mundana liza,
cual la chispa al caer en ...
Muerden su pelo negro, sedoso y rizo,
los dientes nacarados de alta peineta
y surge de sus...
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Agoniza la luz. Sobre los verdes
montes alzados entre brumas grises,
parpadea el lu...
Nube fragante y cálida tamiza
el fulgor del palacio de granito,
ónix, pórfido y nácar. Inf...
donde retumba el tabletear del trueno...
No me habléis más de dichas terrenales
que no ansío gustar. Está ya muerto
mi corazón, y e...
Bajo el dosel de gigantesca roca
yace el Titán, cual Cristo en el Calvario,
marmóreo, indi...
En el palacio hebreo, donde el suave
humo fragante por el sol deshecho,
sube a perderse en...
Noche de soledad. Rumor confuso
hace el viento surgir de la arboleda,
donde su red de tran...
¡Oh, divina belleza! Visión casta
de incógnito santuario,
ya muero de buscarte por el mun...
Tengo el impuro amor de las ciudades,
y a este sol que ilumina las edades
prefiero yo del ...
Adoro las sombrías alamedas
donde el viento al silbar entre las hojas
oscuras de las verde...
Noemí, la pálida pecadora
de los cabellos color de aurora
y las pupilas de verde mar,...
en medio de las sombras de la noche,...
Como rosadas flechas de aljabas de oro
vuelan los bambúes finos flamencos,
poblando de gra...
Bate la lluvia la vidriera
y las rejas de los balcones,
donde tupida enredadera
cuelg...