Poeta mexicano nacido en el Distrito Federal en 1868.
Desde muy joven se dedicó a las letras y a la poesía trabajando en varios medios periodísticos de su país y del extranjero. Dictó cátedras de Literatura e Historia en varias universidades de América, y finalmente viajó a España, país en el que residió hasta su muerte, en 1934.
Su obra se caracteriza por una gran calidez en la expresión de los sentimientos de amor y desengaño.
Más, apóyate más, que sienta el peso
de tu brazo en el mío; estás cansada,...
Lo sentí; no fue una
separación, sino un desgarramiento;
quedó atónita el alma, y sin ning...
Era un cautivo beso enamorado
de una mano de nieve que tenía
la apariencia de un lirio des...
Miré, airado, tus ojos, cual mira agua un sediento,
mordí tus labios como muerde un reptil...
Te quiero porque en tu alma vive el germen
de ternura infinita,
como diáfana gota de ...
Deja que llegue a ti, deja que ahonde
como el minero en busca del tesoro,
que en tu alma n...
Ha muerto ya la pasión loca
después de una larga agonía.
No busques besos en mi boca....
No sentí cuando entraste; estaba oscuro
en la penumbra de un ocaso lento,
el parque antigu...
¿Qué si me duele? Un poco; te confieso
que me heriste a traición; mas por fortuna, ...
Beso tus ojos tristes como suele
sus reliquias besar, en tanto reza,
una anciana piadosa. ...
Como al fondo del mar baja
el buzo en busca de perlas,
la inspiración baja a veces
al...
Blanca como esta noche no he visto cosa alguna:
ni el mármol, ni la nieve, ni el armiño. S...
¿Que si me duele? Un poco; te confieso
que me heriste a traición; mas por fortuna
tras el ...
¡Aleluya, aleluya,
aleluya, alma mía!
Que en un himno concluya
mi doliente elegía:...
Como en el fondo de la vieja gruta,
perdida en el riñón de la montaña,
desde hace siglos, ...
El ruiseñor cantaba. La noche era divina,
toda cendal de nieve, toda cristal azul;
y ...
Bien está: me río
porque es una forma de pudor la risa;
pero muy adentro, muy solo, muy mí...
Palpitan, como alas de pájaros en fuga,
las velas que sacude la brisa matinal,
y el aire, ...
A Eduardo Sánchez de Fuentes
Yo tenía una sola ilusión: era un manso...
Y fueron de la tarde las claras agonías:
el sol, un gran escudo de bronce repujado,
hundié...
Yo estaba entre tus brazos. y repentinamente,
no sé cómo, en un ángulo de la alcoba sombría,...
Topacios y amatistas, zafiros y esmeraldas,
se funden en la hoguera de un ocaso imperial;...