Poeta uruguaya nacida en Montevideo en 1874.
Contemporánea de Delmira Agustini y de Herrera Reisig, está considerada como una poeta metafísica, con rasgos del romanticismo y simbolismo.
Dedicada por algún tiempo a la docencia, fue designada para dictar la Cátedra de Literatura en la Universidad de Mujeres. Sin embargo, su precaria salud la obligó a abandonar su trabajo, falleciendo en 1924, antes de ver publicada su obra.
Su producción literaria está compuesta por cuarenta poemas contenidos en su «Isla de los Cánticos», publicada por su hermano Carlos en 1925.
A ti, palabra mi suprema dea,
tiende sus alas la esperanza mía
águila errante del desierto...
Mí esperanza, yo sé que tú estás muerta.
No tienes de los vivos
más que la instable fluctu...
Viento suave del crepúsculo,
viento de las leves alas,
azulmente silenciosas
y azulme...
Oh noche, yo tendría
una palma futura, desplegada
sobre el gran desierto,
si tú me da...
Yo quiero un vencedor de toda cosa,
invulnerable, universal, sapiente,
inaccesible y único...
Todo me lo diste, todo:
el ritmo azul de las cunas
en cuentos maravillosos
glosados d...
Quebrantaré en tu honra mi vieja rebeldía
si sabe combatirme la ciencia de tu mano,
si tie...
Oh noche embriagadora
hecha de soledad y de desesperanza,
que brindas en tu copa de azabac...
Yo no sé dónde está, pero su luz me llama,
¡oh misteriosa estrella de un inmutable sino!......
Grito de sapo
llega hasta mí de las nocturnas charcas...
la tierra está borrosa y las estr...
Sangre bullente de las bocas rojas,
sangre que brilla
y en recónditos vasos se retrae...
Oh Belleza, que tú seas bendita,
ya que eres absolutamente pura,
ya que eres inviolada,...
He de volver a ti, propicia tierra
como una vez surgí de tus entrañas;
con un sacro dolor ...
Antes que entre tus labios y mi oído
el ciprés del silencio, largo y mudo,
alce su quieta ...
Por todo lo breve y frágil,
superficial, fugitivo,
por lo que no tiene bases,
argumen...
Nada le queda al náufrago; ya nada: ni siquiera
la dulce remembranza de un viejo sueño vano,...