Llegada del esposo
Llegada del Esposo
Estas aquí, llegaste, te esperaba.
Quizá nunca te fuiste de mi lado,
estabas en mi piel agazapado.
Te sentí muchas veces en las noches
cuando el dolor llenaba mis insomnios
y colmaba a la vida de reproches.
Entonces te llamaba y no venías,
quería la anestesia de tu beso,
¡Qué calmara mi ardor tu mano fria!
Necesitaba entonces tu presencia,
el hondo socavón de tu regazo
para hundirme en él con mi conciencia.
Llegada del Esposo
Estas aquí, llegaste, te esperaba.
Quizá nunca te fuiste de mi lado,
estabas en mi piel agazapado.
Te sentí muchas veces en las noches
cuando el dolor llenaba mis insomnios
y colmaba a la vida de reproches.
Entonces te llamaba y no venías,
quería la anestesia de tu beso,
¡Qué calmara mi ardor tu mano fria!
Necesitaba entonces tu presencia,
el hondo socavón de tu regazo
para hundirme en él con mi conciencia.
