El pecador.
Me escapé de la sala de espera
del purgatorio hace unos años,
me buscan vivo o muerto
por llevar a cuestas mis pecados,
pero no me cogeran con vida.
Cuando llegue mi hora
sobornaré a Caronte
con dos óbolos de hojalata,
me subiré riendo en su vieja barca
y haré mi último viaje,
y ese engaño,
con un poco de suerte,
ese engaño será mi último pecado.
Me escapé de la sala de espera
del purgatorio hace unos años,
me buscan vivo o muerto
por llevar a cuestas mis pecados,
pero no me cogeran con vida.
Cuando llegue mi hora
sobornaré a Caronte
con dos óbolos de hojalata,
me subiré riendo en su vieja barca
y haré mi último viaje,
y ese engaño,
con un poco de suerte,
ese engaño será mi último pecado.