Te vas
Poema publicado el 02 de Mayo de 2010
El cuerpo duele y pesa
la tierra es gris, sombría
El viento hiere el tiempo
deshoja la alegría
Mis manos son artesa
donde hace falta el pan
Mis labios: flor sin beso
teñida de azafrán
Una tormenta rompe
los muros de mi casa
Se sobresalta mi hijo
corre hacia mí, me abraza
Se estrella un petirrojo
contra el cristal que explota
Rota la luz, la fuente
de mi paciencia rota
La noche me abandona
nace el día sin más
Entre llanto y entre alba
te vas, te vas, te vas
No debe el tiempo herir
como un hierro podrido
No en el pecho el aliento
ser alarido o ruido
No el santuario del cuerpo
jamás ser profanado
por abandono u opio
o pólvora o cercado
¿Desde cuando el insomnio
se ha hecho mi alimento?
¿Desde cuándo ante el juez
de mí mismo yo miento?
Oh dulce amor no, no
no me abandones: vuelve
Vuelve al alma, a la carne
al lecho, oh vuelve, vuelve
La fuerza me abandona
viene el llanto sin más
Entre ruego y entre alba
te vas, te vas, te vas
Qué llama tan brutal
tan honda y tan dañina
¿Cómo manchar con lágrimas
la alfombra en la oficina?
llora un hombre y es fuego
su llanto y llanto su ira
sufre un hombre y es risa
su dolor y es mentira
Ama un hombre y es falta
su amor y poca cosa
muere un hombre y olvido
es su sudario y fosa
Quede la eternidad
cuando el tiempo asesina
He aquí cuanto es el hombre:
sangre, amor, fuego y ruina
La vida me abandona
sales, sin más, sin más
Entre escarnio y entre alba
te vas, te vas, te vas
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Poema publicado el 02 de Mayo de 2010
El cuerpo duele y pesa
la tierra es gris, sombría
El viento hiere el tiempo
deshoja la alegría
Mis manos son artesa
donde hace falta el pan
Mis labios: flor sin beso
teñida de azafrán
Una tormenta rompe
los muros de mi casa
Se sobresalta mi hijo
corre hacia mí, me abraza
Se estrella un petirrojo
contra el cristal que explota
Rota la luz, la fuente
de mi paciencia rota
La noche me abandona
nace el día sin más
Entre llanto y entre alba
te vas, te vas, te vas
No debe el tiempo herir
como un hierro podrido
No en el pecho el aliento
ser alarido o ruido
No el santuario del cuerpo
jamás ser profanado
por abandono u opio
o pólvora o cercado
¿Desde cuando el insomnio
se ha hecho mi alimento?
¿Desde cuándo ante el juez
de mí mismo yo miento?
Oh dulce amor no, no
no me abandones: vuelve
Vuelve al alma, a la carne
al lecho, oh vuelve, vuelve
La fuerza me abandona
viene el llanto sin más
Entre ruego y entre alba
te vas, te vas, te vas
Qué llama tan brutal
tan honda y tan dañina
¿Cómo manchar con lágrimas
la alfombra en la oficina?
llora un hombre y es fuego
su llanto y llanto su ira
sufre un hombre y es risa
su dolor y es mentira
Ama un hombre y es falta
su amor y poca cosa
muere un hombre y olvido
es su sudario y fosa
Quede la eternidad
cuando el tiempo asesina
He aquí cuanto es el hombre:
sangre, amor, fuego y ruina
La vida me abandona
sales, sin más, sin más
Entre escarnio y entre alba
te vas, te vas, te vas
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Compartiendo el poema con tus amigos en facebook ayudas a la difusión de estas bellas creaciones poéticas y ayudas a dar a conocer a los poetas.
