Rafael Guillén



Poemas » rafael guillen

Rafael Guillén

Poeta español nacido en Granada en 1933.
Ha dedicado su vida a la actividad literaria destacándose en el campo de la narrativa, el ensayo, y especialmente en la poesía.
Pertenece al grupo Generación del 50.
Ha dirigido importantes publicaciones y su obra literaria se encuentra traducida a numerosos idiomas.
Ha publicado más de veinte libros obteniendo numerosos premios
entre los que se destacan:
Premio Países Hispánicos
II Premio Internacional del Círculo de escritores Iberoamericanos
Premio Internacional de Centroamérica
Premio Leopoldo Panero 1966
Premio Guipúzcoa 1968
Premio Boscán 1968
Premio Ciudad de Barcelona 1969
Premio Nacional de Literatura 1994
Premio de la Crítica Andaluza 2003



escultor

En mis manos tu barro, te moldeo
con ternura. Mi soplo y mi caricia
d... [leer completo]

pronuncio amor
Vengo de no saber de dónde vengo
para decir amor, sencillamente.
Para pensar amor, sobre l... [leer completo]
lindo con tu silencio
Lindo con tu silencio, en la hora fría
en que todo está dicho. Palpo ciego
tu encontrado s... [leer completo]
un dÍa con el alba
Un día, con el alba, volvía solitario
de mis cosas de hombre. Pudo ser hace tiem... [leer completo]
la espera y la esperanza
No es la esperanza, no. Sólo es la espera
lo que fijo me tiene a tu querencia.
tu pal... [leer completo]
recacha
Aquí estaba, sentada
en la recacha, así de así, encogida,
acurrucada al sol
la abuela... [leer completo]
canto a la esposa ii
Como un ángel en traje de faena
descompones la casa amanecida.
Las camas y las mesas se ab... [leer completo]
ser un instante
La certidumbre llega como un deslumbramiento.
Se existe por instantes de luz. O de tinieb... [leer completo]
miedo un instante
Tengo miedo de ti, o de mí. Cabalgo,
cabalgas tú mi piel por los umbrales
sombríos del amo... [leer completo]
tengo marcado un nombre
Tengo marcado un nombre
no sé por quién, ni donde. Tengo un número
como de... [leer completo]
gesto final
Un hombre está tumbado bajo el cielo.
Se le ha apagado el tacto. Las hormigas ... [leer completo]
el miedo, no
El miedo, no. Tal vez, alta calina,
la posibilidad del miedo, el muro
que ... [leer completo]
anclado en mi tristeza de poeta
Anclado en mi tristeza de profeta
sé cuánto ha de valer lo que hoy recibo;
cuánto valdrá d... [leer completo]
poema del no
Me decías que no. Por tu mirada
pasaban barcos lentamente. Había
gaviotas en tus ojos, en ... [leer completo]
cristales empaÑados
Se fue, no tan despacio que no hubiera
un desajuste tenue en la calima
del asfalto, y su f... [leer completo]
alicatado para una tarde de verano
Para traspasar las hojas,
la luz se pone de lado.
Se despereza el aroma
y hay un sopo... [leer completo]
signos en el polvo
Como el dedo que pasa
sobre la superficie polvorienta
del mueble abandonado y deja un surc... [leer completo]
cristal romano
Si este ungüentario de cristal romano
que veinte siglos irisaron, donde
la transparencia e... [leer completo]
Continúe en Ana Hurtado »»»