Poeta y escritor mexicano nacido en Jerez de la Frontera, Zacatecas, en 1888.
Desde muy joven empezó a incursionar en el campo de la literatura escribiendo en algunas revistas de su provincia. Recibió su título de Abogado en 1911, radicándose en Ciudad de México donde se dedicó de lleno a colaborar con poemas, ensayos y crónicas en revistas importantes de la capital. Contribuyó al cambio y orientación de la poesía mexicana, convirtiéndose en uno de los precursores de la poesía contemporánea de su país.
A su primer libro, «La sangre devota» publicado en 1916, le siguieron «Zozobra» en 1919 y poco antes de morir, «La suave Patria» en 1921.
Después de su muerte, su obra fue recogida en dos importantes publicaciones:
«Son del corazón» y «El minutero».
Se distraen las penas en los cuartos de hoteles
La vida mágica se vive entera
en la mano viril que gesticula
al evocar el ...
Tenías un rebozo en que lo blanco
iba sobre lo gris con gentileza,
para ser a los ojos que...
Me impongo la costosa penitencia
de no mirarte en días y días, porque mis ojos, ...
Mi corazón retrógrado
ama desde hoy la temerosa fecha
en que surgiste con ...
con el heterogéneo concurs...
Hoy como nunca, me enamoras y me entristeces;
si queda en mí una lágrima, yo la excito a que la...
Piano llorón de Genoveva, doliente piano
que en tus teclas resumes de la vida el a...
Me arrancaré, mujer, el imposible
amor de melancólica plegaria
y aunque se...
A Rafael López
Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Yo lo ...
A Josefa de los Santos
*17de marzo de 1880
+7 de mayo de 1917
...
Fuensanta:
dame todas las lágrimas del mar,
mis ojos están secos y yo sufro
unas inme...
¡Oh vírgenes rebeldes y sumisas:
convertidme en el fiel reclinatorio
de vuestros oídos y v...
Amiga que te vas:
quizá no te vea más.
Ante la luz de tu alma y de tu tez
fui tan mar...
A la cálida vida que transcurre canora
con garbo de mujer sin letras ni antifaces,
a la in...
Encima
de la azucena esquinada
que orna la cadavérica almohada;
encima
del solte...
Mi carne pesa, y se intimida
porque su peso fabuloso
es la cadena estremecida
de los ...
Soñé que la ciudad estaba dentro
del más bien muerto de los mares muertos.
Era una madruga...
Yo que sólo canté de la exquisita
partitura del íntimo decoro,
alzo hoy la voz a la mitad ...
¡Oh pobres almas nuestras
que perdieron el nido
y que van arrastradas
en la falsa cor...
Yo tuve, en tierra adentro, una novia muy pobre:
Ojos inusitados de sulfato de cobre.
Llam...
Fuensanta, dulce amiga,
Blanca y leve mujer,
Dueña ideal de mi primer suspiro
Y mis c...
Noble señora de provincia: unidos
En el viejo balcón que ve al poniente,
Hablamos tristeme...
Vive conmigo no sé qué mujer
invisible y perfecta, que me encumbra
en cada anochecer y ama...
Una música intima no cesa
porque transida en un abrazo de oro
la Caridad con el Amor se be...
Ya que tu voz, como un muelle vapor, me baña
y mis ojos, tributo a la eterna guad...