Poeta nicaragüense nacido en Metapa, hoy Ciudad Darío, en 1867.
Fue, sin duda alguna, uno de los poetas hispanoamericanos que más decididamente cambió el rumbo de las letras hispánicas.
Publicó sus primeros versos a los once años, y a finales del siglo XIX, ya consagrado, publicó "Azul", obra con la que se inició «oficialmente» el Modernismo Hispanoamericano.
Al final de su vida se hundió en un ambiente bohemio, muriendo olvidado por todos en 1916.
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
Sobre el diván dejé la mandolina
y fui a besar la boca purpurina,
la boca de mi hermosa Fl...
En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría.
En busca de quietud, bajé al fresco ...
Yo fui un soldado que durmió en el lecho
de Cleopatra la reina. Su blancura
y su mirada as...
el ser y con la tierra y con el c...
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento...
Quiero expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños, ...
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fres...
Lloraba en mis brazos vestida de negro,
se oía el latido de su corazón,
cubríanle el cuell...
Voy a confiarte, amada,
uno de los secretos
que más me martirizan. Es el caso
que a l...
Cuando llegues a amar, si no has amado,
sabrás que en este mundo
es el dol...
I
¿Cuentos quieres, niña bella?
Tengo mucho que contar:
de una sirena del mar,
d...
¡Oh mi adorada niña!
Te diré la verdad:
tus ojos me parecen
brasas tras un cristal;...
Cuando cantó la culebra,
cuando trinó el gavilán,
cuando gimieron las flores,
y una e...
Franca, cristalina,
alma sororal,
entre la neblina
de mi dolor y de mi mal!
Alma...
Francisca, sé suave,
es tu dulce deber;
sé para mí un ave
que fuera una mujer.
...
Ajena al dolo y al sentir artero,
llena de la ilusión que da la fe,
lazarillo de Dios en m...
Mes de rosas. Van mis rimas
en ronda, a la vasta selva,
a recoger miel y aromas
en la...
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta ...
Era un aire suave de pausados giros;
el hada Harmonía, ritmaba sus vuelos,
e iban frases v...
El cisne en la sombra parece de nieve;
su pico es de ámbar, del alba al trasluz;
el suave ...
Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,
botón de pensamiento que busca ser la rosa;...
En el kiosco bien oliente
besé tanto a mi odalisca
en los ojos, en la frent...
Bota, bota, bella niña,
ese precioso collar
en que brillan los diamantes
como el líqu...
Niña hermosa que me humillas
con tus ojos grandes, bellos:
son para ellos, son para ellos...
Phocas el campesino, hijo mío, que tienes,
en apenas escasos m...
Primavera. Ya las azucenas floridas y llenas de miel han abierto sus cálices pálidos bajo el or...
A Manuel Machado
Rosas rosadas y blancas, ramas verdes,
corolas frescas y fresc...
Buey que vi en mi niñez echando vaho un día
bajo el nicaragüense sol de encendidos oros,
e...
Ama tu ritmo y ritma tus acciones
bajo su ley, así como tus versos;
eres un universo ...
Ay, triste del que un día en su esfinge interior
pone los ojos e interroga. Está perdido.
...
A Gregorio Martínez Sierra
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas pa...
A un cruzado caballero,
garrido y noble garzón,
en el palenque guerrero
le clavaron u...
A Vicente de Paúl, nuestro Rey Cristo
con dulce lengua dice:
-Hijo mío, tus labios
di...
A Vargas Vila
Cleopompo y Heliodemo, cuya filosofía
es idéntica, ...
Yo sé que hay quienes dicen: ¿Por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?...
¡De una juvenil inocencia
qué conservar sino el sutil
perfume, esencia de su Abril,
l...
El verso sutil que pasa o se posa
sobre la mujer o sobre la rosa,
beso puede ser, o ser ma...
En el país de las Alegorías
Salomé siempre danza,
ante el tiarado Herodes,
eternament...
Saluda al sol, araña, no seas rencorosa.
Da tus gracias a Dios, ¡oh, sapo!, pues que eres....
Cuidadoso estoy siempre ante el Ibis de Ovidio,
enigma humano tan ponzoñoso y suave
Que ca...
La dulzura del ángelus matinal y divino
que diluyen ingenuas campanas provinciales
en un a...
El cisne en la sombra parece de nieve;
su pico es de ámbar, del alba al trasluz;
el suave ...
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésta ya no siente, ...
El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Fr...
A Mademoiselle Villagrán
¡Dies irae, dies illa!
¡Solvet seclum in...
¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.
La espada se a...
Mar armonioso,
mar maravilloso,
tu salada fragrancia,
tus colores y músicas sonoras...
He visto ayer por una ventana un tiesto lleno de lilas y de rosas pálidas, sobre un trípode. Po...
¡Oh, miseria de toda lucha por lo finito!
Es como el ala de la mariposa
nuestro brazo...
¡Oh, terremoto mental!
Yo sentí un día en mi cráneo
como el caer subitáneo
de una Bab...
Tú que estás la barba en la mano
meditabundo,
¿has dejado pasar, hermano,
la flor del...
Por el influjo de la primavera
Sobre el jarrón de cristal
hay flores nuevas. Anoche
h...
¡Claras horas de la mañana
en que mil clarines de oro
dicen la divina diana!
¡Salve a...
A Vargas Vila
A saludar me ofrezco y a celebrar me obligo
tu triu...
¿Que no hay alma? ¡Insensatos!
Yo la he visto: es de luz...
Se asoma a tus pupilas
cu...
Marqués (como el Divino lo eres), te saludo.
Es el otoño y vengo de un Versalles doliente....
Es la tarde gris y triste.
Viste el mar de terciopelo
y el cielo profundo viste
de du...
En medio del camino de la Vida...
dijo Dante. Su verso se convierte:
En medio del camino d...
Un día estaba yo triste, muy tristemente
viendo cómo caía el agua de una fuente;
...
Estáis en los misterios de un tocador. Estáis viendo ese brazo de ninfa, esas manos diminutas q...
A Ricardo Calvo
Horas de pesadumbre y de tristeza
paso en mi sole...
Puede ajustarse al pecho coraza férrea y dura;
puede regir la lanza, la rienda d...