Poeta mexicano nacido Veracruz en 1853.
Desde muy temprana edad se inició en el oficio de periodista, siguiendo los pasos de su padre quien siempre estuvo vinculado a la política. Muy pronto empezó a leer las páginas de los clásicos grecolatinos, de escritores contemporáneos, particularmente mexicanos, españoles y franceses.
Está considerado como uno de los precursores del modernismo de la poesía mexicana. Autor de una vasta obra, muchos de sus poemas sólo fueron publicados en el «Diario Comercial» y nunca se editaron.
De sus poemarios se destacan: «Lascas» y «La mujer de nieve».
Tras un largo exilio por motivos políticos, regresó a México donde falleció en 1928.
Tu traición justifica mi falsía Cuando a mis ojos tristes la alegre mariposa, Nuestras dos almas se han confundido
¡Yo quisiera salvar esa distancia,
ese abismo fatal que nos divide,
y embriagarme de amor ...
¡Qué radiosa es tu faz blanca y tranquila
bajo el dosel de tu melena blonda!
¡Qué abi...
Ayer, el cielo azul, la mar en calma
y el sol ignipotente y cremesino,
y muchas ilusiones ...
La moza lucha con el mancebo
-su prometido y hermoso efebo-
y vence a costa de un traje nu...
Si en tus jardines, cuando yo muera,
cuando yo muera, brota una flor;
si en un celaje ves ...
¡No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca!
¡Mi razón es al par...
A M...*
aunque lo niegues con tu voz d...
Para endulzar un poco tus desvíos
fijas en mí tu angelical mirada
y hundes tus dedos pálid...
¿Detenerme? ¿Cejar? ¡Vana congoja!
La cabeza no manda al corazón.
Prohibe al aquilón que a...
Bailas por antojo que al mancebo engríe;
y "escotada" luces dos hechizos fuera,
...
Ya que eres grata como el cariño
ya que eres bella como el querub,
ya que eres blanca como...
Portas al cuello la gentil nobleza
del heráldico lirio; y en la mano
el puro corte del cin...
¡Clava en mí tu pupila centellante
en donde el toque de la luz impresa
brilla como una chi...
Llegas a mí con garbo presumido,
tierna y gentil. ¡Cuán vario es el orgullo!
Ostenta en el...
A tres leguas de un puerto bullente
que a desbordes y grescas anima,
y al que un tiempo la...
Tan abierta de brazos como de piernas,
tocas el arpa y ludes madera y oro.
Dejo al mueble ...
II
¡Cuáles piernas! Dos columnas de capricho, bien labradas,
que de púas amarillas resplan...
Como viste ropaje tan leve
me da pesadumbres,
pues él filtra y enseña vislumbres
de l...
¡Tu belleza mirífica no asoma
y en éxtasis escucho tu voz clara,
que llega del jardín cual...
¡Con qué dolor, y válgame ser franco,
trazo los versos que a mi lado impetras!
Esta cuarti...
¡Adiós, amigo, adiós! ¡El sol se esconde,
la luna sale de la nube rota,
y Eva me aguarda e...
Al ver mi honda aflicción por tus desvíos,
fijas en mi tu angelical mirada
y hundes tus de...
como una flor errante discur...
Una flor por el suelo,
un cielo de hojas empapado en lloro
y encima de ese cielo, el otro ...
Dicen que el nauta que frecuenta el hielo
del yermo boreal, venciendo el frío,
recibe a ve...
Vuelve a mí la odorífera corola
y acoge la oblación de mis gorjeos,
¡oh tú, la rosa místic...
en la existencia de un ser común,...
Al fin te asomas entre las nubes,
al fin te asomas y a verte voy...
Estrella mía que a ori...
¡Tus trovas dejan profundos rastros...
Son arroyuelos y ruiseñores:
aves que trinan entre ...
Cuanto en mí vierte luz y armonía
ha nacido a tus besos de miel;
yo soy bardo y tribuno, a...
¡Si yo tuviera aliento como el águila
que se remonta a la región azul,
me elevaría a la ma...
Espléndida rosa de mágico prado
que entreabre sus hojas al sol del amor,
eso eres, Anita. ...
No descansas jamás... y alegre y puro,
murmurador y manso,
corriendo vas sobre tu cauce du...
Tristes los ojos, pálido el semblante,
de opaca luz al resplandor incierto,
una joven con ...
Junto al plátano sueltas, en congoja
de doncella insegura, el broche al sayo.
La fuente rí...
Crin que al aire te vuela, rizada y bruna,
parece a mis ahogos humo en fogata;
y del arpa ...
¡Oh tú la de crin rubia, luenga y rizada,
que caída en torrente barre las losas,
y que vol...
A ti la de radiante y angélica hermosura,
la rubia de ojos negros que lleva el traje azul,...
¿Qué te acongoja mientras que sube
del horizonte del mar la nube,
negro capuz?
Tendrá...
¿Queréis que entre el arrullo de mis brazos
tiemble el dormido corazón de Helena ...