Ya vuela la flor seca
No sabré nada de mi vida,
oscura monótona sangre.
No sabré a quién amaba, a quién amo,
ahora que aquí restringido, reducido a mis miembros,
en el corrompido viento de marzo
enumero los males de los días descifrados.
Ya vuela la flor seca
de las ramas. Y espero
la paciencia de su cuelo irrevocable.
