Espìritu sin karma
Extasiais la penumbra que aborrece en tu calma
como el desencanto puro que duerme tus penas
no sucumbais tu ser existente en desdichas
eres como la taciturna noche que en tu alma encierras
¡Oh! socarròn, tù trèmulo inacababo afloras en la vida
posees el perentorio ocaso de la existencia misma
sin presencia cuita engendras tù espìritu sin karma
fidedigno espìritu sin karma, figura belicosa, imperiosa
No desterrais la figura inmaterializada desbordada
no os venceis ante el triste desengaño desafiada
imagen perpetua e inmisericorde luchas afrentas vaticinada
vos sabes el alimento que desciende con fermosura
Os he dicho aquella fuente primaveral maravillada
encierras la desnudez que existe en tu calma
escucha el inmenso azul profundo que estrecha a la deriva
gaviotas revoloteando sin cesar el vientre en tramontana
olas huracanadas, catastrofistas en decreciente
vislumbras a Dios avivando a los màs grandes inmortales
ni el tiempo ni la muerte te asedian en la noche
expeliendo por completo la gracia de tu inocente
Bendecid la majestuosidad de vuestra libertad
regocija el alivio y rendid culto sin terquedad
como el màs grande desafìo rompe tus cadenas con voluntad
y lucha ferozmente como ojo de tigre sin frialdad.
Robinsson
Extasiais la penumbra que aborrece en tu calma
como el desencanto puro que duerme tus penas
no sucumbais tu ser existente en desdichas
eres como la taciturna noche que en tu alma encierras
¡Oh! socarròn, tù trèmulo inacababo afloras en la vida
posees el perentorio ocaso de la existencia misma
sin presencia cuita engendras tù espìritu sin karma
fidedigno espìritu sin karma, figura belicosa, imperiosa
No desterrais la figura inmaterializada desbordada
no os venceis ante el triste desengaño desafiada
imagen perpetua e inmisericorde luchas afrentas vaticinada
vos sabes el alimento que desciende con fermosura
Os he dicho aquella fuente primaveral maravillada
encierras la desnudez que existe en tu calma
escucha el inmenso azul profundo que estrecha a la deriva
gaviotas revoloteando sin cesar el vientre en tramontana
olas huracanadas, catastrofistas en decreciente
vislumbras a Dios avivando a los màs grandes inmortales
ni el tiempo ni la muerte te asedian en la noche
expeliendo por completo la gracia de tu inocente
Bendecid la majestuosidad de vuestra libertad
regocija el alivio y rendid culto sin terquedad
como el màs grande desafìo rompe tus cadenas con voluntad
y lucha ferozmente como ojo de tigre sin frialdad.
Robinsson
