Cuento de una estupidez
Poema publicado el 08 de Marzo de 2009
Perdón por empezar a escribirte sin yo verte.
Perdón por buscar una manera de decirte que lo siento
Y no sienta que te lo diga de mi mejor manera.
Perdón por saber que la escritura no es la opción para el lamento.
Perdón... lo mejor sería de frente, pero soy cobarde algunas veces.
Perdón por olvidarme de mi locura tranquila
Y enloquecer con alevosía en contra de tu sentir
Perdón por no fijarme en tu mirada entristecida
Y no saber cuidar lo que buscabas tener de mí
Perdón por no mentir y ser veraz con negligencia
Abstenerme de observar las palabras que te encuentras
Olvidarme de olvidar y no querer quererte
Dañar lo que más quiero, y no quería dañarte
Perdón por que las lágrimas no han sido mi mejor fortuna
Por que de ser causadas por mi inepta estupidez
Yo mejor me aviento a una laguna de amargura
Y amargo arrepentir que ya me empieza a doler
Perdón por no saber medir las consecuencias de quererte tanto
Y es que te quiero tanto que no pensar es insuficiente
Pero consciente estoy ahora de haber lastimado tu llanto
Y perdón por no saber hablar, cuando hablar es lo que más hago
Perdón por no cuidar mis palabras cuando es lo que busco siempre
Perdón por olvidarme de que, cuidar lo que digo, es mi trabajo
Quisiera saber qué fue lo que encontró a la negligencia
De este cruel entusiasmo, y me convirtiera en dilema:
Querer aunque no quiera, o no querer aunque quiera quererte
Perdón por herir tu confianza, herirte a nombre de nada
Perdón por hacerte pagar el precio que tú no debes
Perdón por meterte a un cuarto entre la pared y una espada
Perdón por no saber fijarme que mi apatía te hiere
Perdón por mis tonterías de no pensar en cuánto te quiero
Perdón por enriquecer el cuento de esta historia de placeres
Y es que hoy te quiero tanto y un tanto me desespero
Y hoy lo sé porque te quiero incluso más que a muchas mujeres.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Poema publicado el 08 de Marzo de 2009
Perdón por empezar a escribirte sin yo verte.
Perdón por buscar una manera de decirte que lo siento
Y no sienta que te lo diga de mi mejor manera.
Perdón por saber que la escritura no es la opción para el lamento.
Perdón... lo mejor sería de frente, pero soy cobarde algunas veces.
Perdón por olvidarme de mi locura tranquila
Y enloquecer con alevosía en contra de tu sentir
Perdón por no fijarme en tu mirada entristecida
Y no saber cuidar lo que buscabas tener de mí
Perdón por no mentir y ser veraz con negligencia
Abstenerme de observar las palabras que te encuentras
Olvidarme de olvidar y no querer quererte
Dañar lo que más quiero, y no quería dañarte
Perdón por que las lágrimas no han sido mi mejor fortuna
Por que de ser causadas por mi inepta estupidez
Yo mejor me aviento a una laguna de amargura
Y amargo arrepentir que ya me empieza a doler
Perdón por no saber medir las consecuencias de quererte tanto
Y es que te quiero tanto que no pensar es insuficiente
Pero consciente estoy ahora de haber lastimado tu llanto
Y perdón por no saber hablar, cuando hablar es lo que más hago
Perdón por no cuidar mis palabras cuando es lo que busco siempre
Perdón por olvidarme de que, cuidar lo que digo, es mi trabajo
Quisiera saber qué fue lo que encontró a la negligencia
De este cruel entusiasmo, y me convirtiera en dilema:
Querer aunque no quiera, o no querer aunque quiera quererte
Perdón por herir tu confianza, herirte a nombre de nada
Perdón por hacerte pagar el precio que tú no debes
Perdón por meterte a un cuarto entre la pared y una espada
Perdón por no saber fijarme que mi apatía te hiere
Perdón por mis tonterías de no pensar en cuánto te quiero
Perdón por enriquecer el cuento de esta historia de placeres
Y es que hoy te quiero tanto y un tanto me desespero
Y hoy lo sé porque te quiero incluso más que a muchas mujeres.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Compartiendo el poema con tus amigos en facebook ayudas a la difusión de estas bellas creaciones poéticas y ayudas a dar a conocer a los poetas.

