Poeta chileno nacido en Parral en 1904.
Huérfano de madre desde muy pequeño, su infancia transcurrió en Temuco donde realizó sus primeros estudios.
Aunque su nombre real fue Neftalí Reyes Basoalto, desde 1917 adoptó el seudónimo de Pablo Neruda como su verdadero nombre.
Escritor, diplomático, político, Premio Nobel de Literatura, Premio Lenin de la Paz y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Oxford, está considerado como uno de los grandes poetas del siglo XX.
Militó en el partido comunista chileno apoyando en forma muy decidida a Salvador Allende.
De su obra poética, se destacan títulos como «Crepusculario», «Veinte poemas de amor y una canción desesperada», «Residencia en la tierra», «Tercera residencia», «Canto general», «Los versos del capitán», «Odas elementales», «Extravagario», «Memorial de Isla Negra» y «Confieso que he vivido».
Falleció en 1973.
Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sang...
Hoy me he tendido junto a una joven pura
como a la orilla de un océano bla...
¡Canción del macho y de la hembra!
La fruta de los siglos
exprimiend...
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, ...
Desnuda eres tan simple como una de tus manos:
lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente....
Los ojos se me fueron
tras de una morena que pasó.
Era de nácar negro, ...
Era mi corazón un ala viva y turbia...
un ala pavorosa llena de luz y anhelo.
Era la prima...
Eres toda de espumas delgadas y ligeras
y te cruzan los besos y te riegan los días.
Mi ges...
Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
Por esa v...
Oh tú, más dulce, más interminable
que la dulzura, carnal enamorada
entre las sombras: de ...
La luz que de tus pies sube a tu cabellera,
la turgencia que envuelve tu forma delicada, ...
La mamadre viene por ahí,
con zuecos de madera. Anoche
sopló el viento del p...
Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y ...
Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, m...
Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúl...
Me falta tiempo para celebrar tus cabellos.
Uno por uno debo contarlos y alabarlos:
...
Con casto corazón, con ojos
puros,
te celebro, belleza,
reteniendo la...
Tú sabes
que adivinan
el misterio:
me ven,
nos ven,
y nada
se ha dicho...
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de ent...
Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Ebrio de trementina y largos besos,
estival, el velero de las rosas dirijo, ...
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca ...
Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la lun...
Por las montañas vas como viene la brisa
o la corr...
Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta ...
Siento tu ternura allegarse a mi tierra,
mirada de mis ojos, huir,
la veo interrumpirse pa...
Oh maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,
y habrás insultado el recue...
MATILDE URRUTIA, aquí te dejo
lo que tuve y lo que no tuve,
lo que soy y lo que no soy....
Y te perdí mujer. En el camino
me prendiste una lámpara fragante,
entonces se aromaron y s...
Al golpe de la ola contra la piedra indócil
la claridad estalla y establece su rosa ...
Antes de la peluca y la casaca
fueron los ríos, ríos arteriales:
fueron las cordi...
Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso,
qué soledad errante hasta tu compañía! ...
Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina b...
XI
El firme amor, me diste con tus dones.
Vino a mí la ternura que esperaba
y ...
Te he hecho daño, alma mía
he desgarrado tu alma.
Entiéndeme.
Todos saben qui...
El viento es un caballo:
óyelo cómo corre
por el mar, por el cielo.
Q...
Es bueno, amor, sentirte cerca de mí en la noche,
invisible en tu sueño, seriamente noctu...
Qué pura eres de sol o de noche caída,
qué triunfal desmedida tu órbita de...
AMÉRICA, no invoco tu nombre en vano.
Cuando sujeto al corazón la espada,
cuando aguanto e...
Y fue a esa edad... Llegó la poesía a buscarme.
No sé, no sé de dónde salió,
de i...
En la noche entraremos
a robar
una rama florida.
Pasaremos el muro, ...
No eras para mis sueños, ni eras para mi vida,
ni para mis cansancios aromados de rosas,...
Sí, yo sabía que tus manos eran
el alhelí florido, la azucena
de plata;
algo que ver ...
Tristeza, escarabajo
de siete patas rotas,
huevo de telaraña,
rata descalab...
Asomando a la noche
en la terraza
de un rascacielos altísimo y amargo
pude to...
Pequeñísima estrella,
parecías para siempre enterrada en el metal:
oculto,...
Plena mujer, manzana carnal, luna caliente,
espeso aroma de algas, lodo y luz machacados,...
Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura
que despiertes la furia del pálido y del frío,...
Cuando no puedo mirar tu cara
miro tus pies.
Tus pies de hueso arqueado,
tu...
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado. ...
Ya te perdí mujer. En el camino
me prendiste una lámpara fragante,
entonces se aromaron y ...
Yo aquí me despido, vuelvo
a mi casa, en mis sueños,
vuelvo a la Patagonia en don...