Gula
Poema publicado el 26 de Mayo de 2009
Es una delicia, mi cereza envinada,
dejarme una prueba de tu hermosa miel,
como esa pieza de la manzana envenenada
o esa rebanada del exquisito pastel.
Te me antojas, porque sabes a dulzura,
porque incitas a saborearte lentamente,
como el manjar de dioses, sabrosura.
El postre que me como suculentamente.
Deseo esa suave jalea que mantienes
envuelta en una oblea de ilusiones para mí,
el secreto que esconde el panqué y la leche,
esa fruta prohibida que apetecí y pedí.
Mi deleite, sin duda alguna, mi receta,
esa noche de una cena inolvidable,
unas frutas, el helado y galletas,
la malteada de vainilla inigualable.
Tengo hambre de tu vida:
enrollar nuestras almas en la gloria,
cocinando el futuro a nuestros días
y horneando el “brownie” más feliz.
Saborearé los minutos que me quedan,
aunque digas que nauseas te provoco.
No es que coma, dulce mío, demasiado,
sino que encuentro placer en la comida;
pero soy como un ostión cocinado,
con mal olor y desagradable apariencia,
pero buen sabor a quien lo apetezca.
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Poema publicado el 26 de Mayo de 2009
Es una delicia, mi cereza envinada,
dejarme una prueba de tu hermosa miel,
como esa pieza de la manzana envenenada
o esa rebanada del exquisito pastel.
Te me antojas, porque sabes a dulzura,
porque incitas a saborearte lentamente,
como el manjar de dioses, sabrosura.
El postre que me como suculentamente.
Deseo esa suave jalea que mantienes
envuelta en una oblea de ilusiones para mí,
el secreto que esconde el panqué y la leche,
esa fruta prohibida que apetecí y pedí.
Mi deleite, sin duda alguna, mi receta,
esa noche de una cena inolvidable,
unas frutas, el helado y galletas,
la malteada de vainilla inigualable.
Tengo hambre de tu vida:
enrollar nuestras almas en la gloria,
cocinando el futuro a nuestros días
y horneando el “brownie” más feliz.
Saborearé los minutos que me quedan,
aunque digas que nauseas te provoco.
No es que coma, dulce mío, demasiado,
sino que encuentro placer en la comida;
pero soy como un ostión cocinado,
con mal olor y desagradable apariencia,
pero buen sabor a quien lo apetezca.
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