Poema publicado el 10 de Noviembre de 2008
Vaso me hiciste, hermético alfarero,
y diste a mi oquedad las dimensiones
que sirven a la alquimia de la carne.
Vaso me hiciste, recipiente vivo
para la forma un dÃa diseñada
por el secreto ritmo de tus manos.
«Hágase en mû, repuse. Y te bendije
con labios obedientes al destino.
¿Por qué, después, me robas y defraudas?
Libre el varón camina por los dÃas.
Sus recias piernas nunca soportaron
esa tremenda gravidez del fruto.
Liso y escueto entre ágiles caderas
su vientre no conoce pesadumbre.
Sólo un instante, furia y goce, olvida
por mà su altiva soledad de macho;
libérase a sà mismo y me encadena
al ritmo y servidumbre de la especie.
Cuán hondamente exprimo, laborando
con células y fibras, con mis órganos
más Ãntimos, vitales dulcedumbres
de mi profundo ser, dÃa tras dÃa.
Hácese el hijo en mÃ. ¿Y han de llamarle
hijo del Hombre cuando, fieramente,
con decisiva urgencia me desgarra
para moverse vivo entre las cosas?
MÃo es el hijo en mà y en él me aumento.
Su corazón prosigue mi latido.
Saben a mà sus lágrimas primeras.
su risa es aprendida de mis labios.
y esa humedad caliente que lo envuelve
es la temperatura de mi entraña.
¿Por qué, Señor, me lo arrebatas luego?
¿Por qué me crece ajeno, desprendido,
como amputado miembro, como rama
desconectada del nutricio tronco?
En vano mi ternura lo persigue
queriéndolo ablandar, disminuyéndolo.
Alto se yergue. duro se condensa.
Su frente sobrepasa mi estatura,
y ese pulido azul de sus pupilas
que en un rincón de mà cuajó su brillo
me mira desde lejos, olvidando.
Apenas sà las yemas de mis dedos
aciertan a seguir por sus mejillas
aquella suave curva que, al beberme,
formaba con la curva de mis senos
dulcÃsima tangencia.
Amor
Amistad
Familia
Poemas de Cumpleaños
Poemas de San ValentÃn o
DÃa de los Enamorados
Poemas del DÃa de la Mujer
Poemas del DÃa de las Madres
Poemas del DÃa de los Padres
Poemas de Navidad
Poemas de Halloween
Infantiles
Perdón
Religiosos
Tristeza y Dolor
Desamor
Otra CategorÃa

