Febrero
Poema publicado el 16 de Febrero de 2026
Resulta fascinante y extraño al fin, verte sonreÃr en tan especial dÃa de febrero.
PodrÃa decir que fue un momento único lleno de alegrÃa, ternura e inspiración para mÃ,
al mismo tiempo que la ambigüedad, esa que solo puede ofrecer la tristeza, embriago mis ojos,
Al final pudo más la emoción de verte feliz, de verte florecer e irradiar todo lo que eres y lo que representas.
Pocas veces te he visto sonreÃr como aquel dÃa, para ser sincero no creo que sean mas de dos,
Ese tan maravilloso marco de tus labios que resplandece llenando todo de magia.
El momento puede ser tan celestial como el mismo florecimiento de una hermosa rosa
Es que te siento florecer cada vez que lo haces, ahora que la suma es tres. como aquel domingo de febrero.
El momento capto toda mi atención y deshizo toda mi preocupación, ocupación o presteza del dÃa,
Y solo pude sentir mis pies movidos por la inercia que me permitieran detallar lo que mis ojos estaban viendo,
Aunque siempre te he visto bella, aquel vestido, el color, tu cabello, tus lentes y el vaivén de tu andar
Llenaron mis ojos de un encanto especial, cargado de ternura, de dulzura y de, un frenesÃ, devoto a tu hermosura.
Después de tantos dÃas, meses y años de verte como aquel que habita en la saudade, cual admirador,
De ver cada suspiro sorprendido del fugaz momento de causalidad que navega en la suerte del desdichado.
Y de los anhelos que desprenden la ilusión de aquel nauta del tiempo que, vive y se alimenta de aquella intermitencia, que naufraga en la idealización de una historia a su lado, presentes en cada palabra tallada en mis manos.
Hago este culto a su sonrisa, porque su belleza es innegable, es inocultable y avasalladora
Eso tal vez ya lo has escuchado, pero en mi ser surge la preponderante fijación al sentimiento
Que despierta en cada imagen de usted, de ese sonreÃr motivada y llena de energÃa
Que armonizada con su caminar y la silueta de su ser que me hizo pensar en lo hermosa que es la vida.
Que afortunado soy de verte aquel dÃa de febrero, tan hermosa, tan sutil, tan alegre,
Afortunado porque parecÃas florecer y resplandecer y todo mi ser se volcó a la voluntad de su caminar
De toda su belleza que, aun en el golpe de realidad que una vez mas la vida me regala al verte acompañada,
No pudo borrar la magia de su ser y de lo naciente en mÃ, al verte como siempre, exiliado en mi propio sentimiento.
Quiero decirte que estas palabras llegan en la inspiración que representas hoy, un dÃa de febrero.
Producto del sentimiento de tantos dÃas, donde lejano y preso de anhelos y deseos,
He caÃdo cautivo de su presencia intermitente y de su hermosura presente y eterna en usted
Fiel admirador y escritor de este sentir y de aquel momento que marco aquel dÃa en... Febrero.
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Poema publicado el 16 de Febrero de 2026
Resulta fascinante y extraño al fin, verte sonreÃr en tan especial dÃa de febrero.
PodrÃa decir que fue un momento único lleno de alegrÃa, ternura e inspiración para mÃ,
al mismo tiempo que la ambigüedad, esa que solo puede ofrecer la tristeza, embriago mis ojos,
Al final pudo más la emoción de verte feliz, de verte florecer e irradiar todo lo que eres y lo que representas.
Pocas veces te he visto sonreÃr como aquel dÃa, para ser sincero no creo que sean mas de dos,
Ese tan maravilloso marco de tus labios que resplandece llenando todo de magia.
El momento puede ser tan celestial como el mismo florecimiento de una hermosa rosa
Es que te siento florecer cada vez que lo haces, ahora que la suma es tres. como aquel domingo de febrero.
El momento capto toda mi atención y deshizo toda mi preocupación, ocupación o presteza del dÃa,
Y solo pude sentir mis pies movidos por la inercia que me permitieran detallar lo que mis ojos estaban viendo,
Aunque siempre te he visto bella, aquel vestido, el color, tu cabello, tus lentes y el vaivén de tu andar
Llenaron mis ojos de un encanto especial, cargado de ternura, de dulzura y de, un frenesÃ, devoto a tu hermosura.
Después de tantos dÃas, meses y años de verte como aquel que habita en la saudade, cual admirador,
De ver cada suspiro sorprendido del fugaz momento de causalidad que navega en la suerte del desdichado.
Y de los anhelos que desprenden la ilusión de aquel nauta del tiempo que, vive y se alimenta de aquella intermitencia, que naufraga en la idealización de una historia a su lado, presentes en cada palabra tallada en mis manos.
Hago este culto a su sonrisa, porque su belleza es innegable, es inocultable y avasalladora
Eso tal vez ya lo has escuchado, pero en mi ser surge la preponderante fijación al sentimiento
Que despierta en cada imagen de usted, de ese sonreÃr motivada y llena de energÃa
Que armonizada con su caminar y la silueta de su ser que me hizo pensar en lo hermosa que es la vida.
Que afortunado soy de verte aquel dÃa de febrero, tan hermosa, tan sutil, tan alegre,
Afortunado porque parecÃas florecer y resplandecer y todo mi ser se volcó a la voluntad de su caminar
De toda su belleza que, aun en el golpe de realidad que una vez mas la vida me regala al verte acompañada,
No pudo borrar la magia de su ser y de lo naciente en mÃ, al verte como siempre, exiliado en mi propio sentimiento.
Quiero decirte que estas palabras llegan en la inspiración que representas hoy, un dÃa de febrero.
Producto del sentimiento de tantos dÃas, donde lejano y preso de anhelos y deseos,
He caÃdo cautivo de su presencia intermitente y de su hermosura presente y eterna en usted
Fiel admirador y escritor de este sentir y de aquel momento que marco aquel dÃa en... Febrero.
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