Poema publicado el 10 de Noviembre de 2008
Estando, triste, seguro,
mi voluntad reposava,
quando escalaron el muro
do mi libertad estava.
A escala vista subieron
vuestra beldad y mesura,
y tan de rezio hirieron
que vencieron mi cordura.
Luego todos mis sentidos
huyeron a lo m谩s fuerte,
mas ivan ya malheridos
con sendas llagas de muerte.
Y mi libertad qued贸
en vuestro poder cativa,
mas gran plazer ove yo
desque supe qu'era biva.
Mis ojos fueron traidores:
ellos fueron consintientes,
ellos fueron causadores
qu'entrassen aquestas gentes
qu'el atalaya ten铆an
y nunca dixeron nada
de la batalla que v铆an,
ni hizieron ahumada.
Despu茅s que ovieron entrado
aquestos escaladores,
abrieron el mi costado
y entraron vuestros amores,
y mi firmeza tomaron,
y mi cora莽贸n prendieron
y mis sentidos robaron,
y a m铆 solo no quisieron.
Qu茅 gran aleve hizieron
mis ojos y qu茅 traici贸n:
隆por una vista que os vieron,
venderos mi cora莽贸n!
Pues traici贸n tan conoscida
ya les plaz铆a hazer,
vendieran mi triste vida
y oviera dello plazer.
Mas el mal que cometieron
no tienen escusaci贸n:
隆por una vista que os vieron
venderos mi coraz贸n!
¿ Te gustó este poema? Compártelo:

