Mi gato quiere ser poeta
Poema publicado el 10 de Noviembre de 2008
Mi gato quiere ser poeta
y para ello
revisa todos los dÃas mis originales
y los libros que tengo en casa
Él cree que no me doy cuenta
es demasiado orgulloso
para dejar que le ayude
Lleva consigo unos borradores
en los que anota con cuidado
cada cosa que hago y que digo
Ayer no más, en uno de mis recitales
apareció de incógnito entre la gente
vestÃa camisa a cuadros
y mis viejos zapatos rojos
que no veÃa hace tiempo
Al terminar la función
se acercó con mi libro en la mano
querÃa que lo autografiara
y para ello me dio un nombre falso
un tal Silvestre Gatica
Yo le reconocà de inmediato
por sus grandes bigotes y su cola peluda
pero no dije nada
y preferà seguirle la corriente
Luego me deslizó bajo el brazo
uno de sus manuscritos
"Léalos cuando pueda, Maestro" me dijo
y se despidió entre elogios y parabienes
Y sucedió que anoche
y como no lograba dormir
levanté con desgano aquel obsequio
para darle una mirada
Era un poema de amor
un hermoso poema de amor
dedicado a Susana
la gatita siamés
que vivÃa a los pies del sitio
ParecÃa un texto perfecto
tenÃa fuerza y ritmo e imaginación
y todos los elementos necesarios
para decir que era un gran poema
y sin duda era un gran poema
un poema como pocas veces habÃa leÃdo
Entonces me entró la rabia
y la envidia y la cólera
y me pilló la madrugada
con el texto entre las manos
sin atreverme a romperlo
o hacerle correcciones
Que Dios me perdone por esto
pero no veo otra salida
mañana echaré mi gato a la calle
y publicaré el poema bajo mi nombre
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Poema publicado el 10 de Noviembre de 2008
Mi gato quiere ser poeta
y para ello
revisa todos los dÃas mis originales
y los libros que tengo en casa
Él cree que no me doy cuenta
es demasiado orgulloso
para dejar que le ayude
Lleva consigo unos borradores
en los que anota con cuidado
cada cosa que hago y que digo
Ayer no más, en uno de mis recitales
apareció de incógnito entre la gente
vestÃa camisa a cuadros
y mis viejos zapatos rojos
que no veÃa hace tiempo
Al terminar la función
se acercó con mi libro en la mano
querÃa que lo autografiara
y para ello me dio un nombre falso
un tal Silvestre Gatica
Yo le reconocà de inmediato
por sus grandes bigotes y su cola peluda
pero no dije nada
y preferà seguirle la corriente
Luego me deslizó bajo el brazo
uno de sus manuscritos
"Léalos cuando pueda, Maestro" me dijo
y se despidió entre elogios y parabienes
Y sucedió que anoche
y como no lograba dormir
levanté con desgano aquel obsequio
para darle una mirada
Era un poema de amor
un hermoso poema de amor
dedicado a Susana
la gatita siamés
que vivÃa a los pies del sitio
ParecÃa un texto perfecto
tenÃa fuerza y ritmo e imaginación
y todos los elementos necesarios
para decir que era un gran poema
y sin duda era un gran poema
un poema como pocas veces habÃa leÃdo
Entonces me entró la rabia
y la envidia y la cólera
y me pilló la madrugada
con el texto entre las manos
sin atreverme a romperlo
o hacerle correcciones
Que Dios me perdone por esto
pero no veo otra salida
mañana echaré mi gato a la calle
y publicaré el poema bajo mi nombre
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