Estrellita mia
Poema publicado el 05 de Diciembre de 2025
Estrella alborotada de llantos esquivos,
Que brillas incansable, en todos tus suspiros.
Tanto esperarte dulzura infinita
Que tus ojos observan esta vida bendita.
Fuiste sorpresa, en la oscura sombra mÃa
Y hoy presente en mis noche y dÃas.
te sostuve y te aferraste a la vida,
cuantas ganas tenia de sentir tu piel junto a la mÃa.
Un dÃa de otoño, tu intensidad se sintió como una alegrÃa,
Abriste tus ojos para conocer a quien tanto te querÃa,
Tus margaritas se marcaron en tu rostro, y no dejo de admirarlas dÃa a dÃa
Me enamoré de tu risa, de tus mirada y de lo que sumé a mi vida
Llegaste a sembrarle rosas y maravillas,
DÃas cálidos, y felicidad infinita.
Tu mano pequeña junto a la mia, descansa en la noche y se entrelaza en el dia.
Tu voz grave y profunda que tanto practicas,
Tus risas infinitas, que quitan mis tristezas y repletan de alegrÃa.
Tanto soñarte pequeña mÃa, que me sorprendiste con tu llegada aquel dÃa, y que entre tanta multitud me siento bendecida, de tus risas y llanto que son una dulce armonÃa.
Mi estrella adorada, de dulce sonrisa, de ojos marrones, y profundas margaritas, que nunca se borre tu mirada y tu picardÃa.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Poema publicado el 05 de Diciembre de 2025
Estrella alborotada de llantos esquivos,
Que brillas incansable, en todos tus suspiros.
Tanto esperarte dulzura infinita
Que tus ojos observan esta vida bendita.
Fuiste sorpresa, en la oscura sombra mÃa
Y hoy presente en mis noche y dÃas.
te sostuve y te aferraste a la vida,
cuantas ganas tenia de sentir tu piel junto a la mÃa.
Un dÃa de otoño, tu intensidad se sintió como una alegrÃa,
Abriste tus ojos para conocer a quien tanto te querÃa,
Tus margaritas se marcaron en tu rostro, y no dejo de admirarlas dÃa a dÃa
Me enamoré de tu risa, de tus mirada y de lo que sumé a mi vida
Llegaste a sembrarle rosas y maravillas,
DÃas cálidos, y felicidad infinita.
Tu mano pequeña junto a la mia, descansa en la noche y se entrelaza en el dia.
Tu voz grave y profunda que tanto practicas,
Tus risas infinitas, que quitan mis tristezas y repletan de alegrÃa.
Tanto soñarte pequeña mÃa, que me sorprendiste con tu llegada aquel dÃa, y que entre tanta multitud me siento bendecida, de tus risas y llanto que son una dulce armonÃa.
Mi estrella adorada, de dulce sonrisa, de ojos marrones, y profundas margaritas, que nunca se borre tu mirada y tu picardÃa.
¿ Te gustó este poema? Compártelo:
Compartiendo el poema con tus amigos en facebook ayudas a la difusión de estas bellas creaciones poéticas y ayudas a dar a conocer a los poetas.
