Araucaria
Se me ha quedado seca ya la boca
no tengo voz ni voto
se caen mis piedras como dientes rotos
se desploman mis manos como sauces
y mis hojas se ablandan como làgrimas
qué derruida sed me està pelando
qué bosque està pelado y pensativo
salgo de casa a cuestas con mi muerte
dejo mis pertenencias y mis sombras
salgo frente a la luna derrotada
y acabo entre la niebla de los lagos;
es la tristeza de mi corazon,
(aceite funéreo el café)
la araucaria que en el jardin dormita
esperando paciente a que en el aire
no haya ya olor de leña
quemada.
Es en su lento crecer en donde aprendo
la melodia de la vida subterrànea,
las aguas que no vemos y aùn esperan,
la luz que sigue abriéndonos la puerta.
Se me ha quedado seca ya la boca
no tengo voz ni voto
se caen mis piedras como dientes rotos
se desploman mis manos como sauces
y mis hojas se ablandan como làgrimas
qué derruida sed me està pelando
qué bosque està pelado y pensativo
salgo de casa a cuestas con mi muerte
dejo mis pertenencias y mis sombras
salgo frente a la luna derrotada
y acabo entre la niebla de los lagos;
es la tristeza de mi corazon,
(aceite funéreo el café)
la araucaria que en el jardin dormita
esperando paciente a que en el aire
no haya ya olor de leña
quemada.
Es en su lento crecer en donde aprendo
la melodia de la vida subterrànea,
las aguas que no vemos y aùn esperan,
la luz que sigue abriéndonos la puerta.