Un momento. un adios
Toda cosa en la vida tiene su momento.
Un momento de sinfín de sentimientos en los que uno se va encontrando a medida que va recorriendo su camino.
-Pero, ¿Qué pasa? Cuando todos esos momentos les llega la hora de decirles adiós.
-¿Acaso uno se puede rehusar a aceptar la realidad y tan solo reprimirse ante ello?
-¿Cerrarnos ante esa idea?
-¿Serán los momentos los que pensamos que vamos a extrañar? O ¿Serán los factores que crearon esos momentos los que vamos a extrañar?
-¿Cómo saber?
Con tan solo pensarlo siento que mi alma desvanece.
Es como si de pronto siento que todo depende de un paso.
-¿Un paso?
Si, si doy un paso caigo a un abismo dentro de mi mas profundo ser.
Pero, al caer ¿sobreviviré?
-¿Cual es nuestro afán de no querer desprendernos de lo que nos hace felices?
O por lo menos lo que creemos que nos hace feliz…
-¿Estaremos siendo egoístas?
Poco a poco me voy dando cuenta que la vida no escribe en frió y que al final todo lo resume en vivir por el otro.
Es la comprensión de la paz y la paz de la alegría de vivir.
-Pero, ¡sigo sin entender! ¿Por qué acaba?
-Acaso, ¿no sientes frustración?
“Adiós” una palabra tan simple pero difícil de aplicar, ¿Cómo es posible?
La vida es un día y yo un trozo de vida.
Al decir adiós te estas despidiendo, te estas alejando de aquello o aquello esta dejando de existir.
Alguna vez te has preguntando ¿Por qué el hombre siempre trata de justificar la muerte?
Al parecer, estamos entrando en un mundo sin sentido ¿Cómo es posible? Si esto es parte de la vida diaria; la realidad, la verdad que debemos enfrentar.
Esto va mas allá de nuestro conocimientos y e aquí una ves mas donde demostramos que podemos llegar a ser insignificantes.
-¡Que ironía!
En fin, ¡Adios!
…Dime que piensas de esto: Pierde a un amigo, Pierde a todos, Piérdete tú…
Toda cosa en la vida tiene su momento.
Un momento de sinfín de sentimientos en los que uno se va encontrando a medida que va recorriendo su camino.
-Pero, ¿Qué pasa? Cuando todos esos momentos les llega la hora de decirles adiós.
-¿Acaso uno se puede rehusar a aceptar la realidad y tan solo reprimirse ante ello?
-¿Cerrarnos ante esa idea?
-¿Serán los momentos los que pensamos que vamos a extrañar? O ¿Serán los factores que crearon esos momentos los que vamos a extrañar?
-¿Cómo saber?
Con tan solo pensarlo siento que mi alma desvanece.
Es como si de pronto siento que todo depende de un paso.
-¿Un paso?
Si, si doy un paso caigo a un abismo dentro de mi mas profundo ser.
Pero, al caer ¿sobreviviré?
-¿Cual es nuestro afán de no querer desprendernos de lo que nos hace felices?
O por lo menos lo que creemos que nos hace feliz…
-¿Estaremos siendo egoístas?
Poco a poco me voy dando cuenta que la vida no escribe en frió y que al final todo lo resume en vivir por el otro.
Es la comprensión de la paz y la paz de la alegría de vivir.
-Pero, ¡sigo sin entender! ¿Por qué acaba?
-Acaso, ¿no sientes frustración?
“Adiós” una palabra tan simple pero difícil de aplicar, ¿Cómo es posible?
La vida es un día y yo un trozo de vida.
Al decir adiós te estas despidiendo, te estas alejando de aquello o aquello esta dejando de existir.
Alguna vez te has preguntando ¿Por qué el hombre siempre trata de justificar la muerte?
Al parecer, estamos entrando en un mundo sin sentido ¿Cómo es posible? Si esto es parte de la vida diaria; la realidad, la verdad que debemos enfrentar.
Esto va mas allá de nuestro conocimientos y e aquí una ves mas donde demostramos que podemos llegar a ser insignificantes.
-¡Que ironía!
En fin, ¡Adios!
…Dime que piensas de esto: Pierde a un amigo, Pierde a todos, Piérdete tú…