Primero



Poemas » ana rossetti » primero

Primero
Oh, Dios mío. Oh, Dios mío. Oh, Dios mío, tened misericordia de mí, pues
el enemigo ha conseguido entrar en la ciudadela; cautamente, ha derribado
hasta el último bastión, como cera ha fundido toda vigilancia y ha alcanzado mis ojos      para asomar sus oriflamas desde ellos. Mi mirada ha conducido sus anzuelos velo. Apoyar la      frente enfebrecida es, sedal han sido, segura trayectoria de su reclamo. Oh, Dios mío.      Oh, Dios mío, tened misericordia de mí.

       

De "Virgo      Potens" 1994