Voy despacio
A Paco Señor
Oliver,
el grito de la luz
que amo
se ha callado para siempre.
La soledad
me ha desfigurado
a golpes de silencio.
He amado
una y tantas veces.
He soñado
en medio de las noches
el poder de las palabras,
de los besos.
Todo lo imaginado,
¡todo!
pero la luz se ha olvidado
que una vez fue ala,
garganta
y pájaro.
Oliver,
me he sumido
en el turbio canto
de la loca lluvia,
de la derrota.
Voy despacio,
amigo,
muy despacio,
buscándote
en el puerto,
hundiéndome
en la sombra.
De "La Ciudad" 2001
