A cesar vallejo
Eres hombre fuerte, valiente y hábil
aún estando solo, quieto y callado;
tu poesía es sombra de tu pluma ágil,
tu vida dura un ejemplo admirado.
¡Oh, Vallejo! Describirte no es fácil,
en tu mirada honda veo el pasado
del cual no recuerda mi mente frágil;
tu rostro, me dice que fuiste amado...
Hoy cantan tus poemas en renombre,
en cada verso una culpa, un llanto,
un dios viviente en el alma del hombre.
¡Oh, Vallejo! Tu vida valió tanto,
hoy como ayer es sagrado tu nombre
como la mañana del Viernes Santo.
Eres hombre fuerte, valiente y hábil
aún estando solo, quieto y callado;
tu poesía es sombra de tu pluma ágil,
tu vida dura un ejemplo admirado.
¡Oh, Vallejo! Describirte no es fácil,
en tu mirada honda veo el pasado
del cual no recuerda mi mente frágil;
tu rostro, me dice que fuiste amado...
Hoy cantan tus poemas en renombre,
en cada verso una culpa, un llanto,
un dios viviente en el alma del hombre.
¡Oh, Vallejo! Tu vida valió tanto,
hoy como ayer es sagrado tu nombre
como la mañana del Viernes Santo.