Me cae tu palabra hasta la boca...
Me cae tu palabra hasta la boca
como una tempestad de hierro ardiendo,
como un golpe de mar, un sol muriendo
entre las fauces de un jaguar de roca.
Desciende a mí la carga con que invoca
todo el sentido de tu nombre abriendo
el cauce del recuerdo que va huyendo
hasta el origen que tu sangre evoca.
Me traes con el aire y el sonido
el rumor de tu risa y tus enojos,
y el dolor sin alivio en suelo herido;
Pero me das también en el oído
más palabras de rosas que de abrojos
que endulzan los saleros de los ojos.
Me cae tu palabra hasta la boca
como una tempestad de hierro ardiendo,
como un golpe de mar, un sol muriendo
entre las fauces de un jaguar de roca.
Desciende a mí la carga con que invoca
todo el sentido de tu nombre abriendo
el cauce del recuerdo que va huyendo
hasta el origen que tu sangre evoca.
Me traes con el aire y el sonido
el rumor de tu risa y tus enojos,
y el dolor sin alivio en suelo herido;
Pero me das también en el oído
más palabras de rosas que de abrojos
que endulzan los saleros de los ojos.
