Poema triste
Va brotando de mis liras más sublimes,
un poema de dolor y de amargura,
imitando de una fría sepultura,
epitafio que al olvido siempre gime.
El paisaje de tristeza que me acoge,
enmudece más y más la soledad,
batallando con la cruel oscuridad,
que arrebata la ilusión y la recoge.
Las espinas traicioneras de las penas,
van formando eslabones de cadenas,
que aprisionan a mi ser al sufrimiento.
No hay escape para tanta desventura,
ni remedio que destruya la amargura,
que me trae funestos presentimientos.
Va brotando de mis liras más sublimes,
un poema de dolor y de amargura,
imitando de una fría sepultura,
epitafio que al olvido siempre gime.
El paisaje de tristeza que me acoge,
enmudece más y más la soledad,
batallando con la cruel oscuridad,
que arrebata la ilusión y la recoge.
Las espinas traicioneras de las penas,
van formando eslabones de cadenas,
que aprisionan a mi ser al sufrimiento.
No hay escape para tanta desventura,
ni remedio que destruya la amargura,
que me trae funestos presentimientos.
