Poeta argentino nacido en Paraná, Entre Ríos en 1833.
Se educó en Buenos Aires, y desde joven participó en tertulias literarias y movimientos de tipo intelectual. Escribió en diversas publicaciones de la época, como «La Protesta», «Ideas», «Caras y caretas» y otras. Su obra literaria se extendió al teatro y al cuento dejando dejando varias publicaciones junto a su único libro de versos editado en vida, «Misas herejes», en 1908.
Después de su muerte, ocurrida en 1912, se publicó el conjunto de su producción poética con el título de «Poemas póstumos» y «La canción del barrio».
¡De todo te olvidas! Anoche dejaste
aquí, sobre el piano que ya jamás tocas,
un poco de tu...
Lujosamente bella y exquisita,
con aire de gitana tentadora,
llegaste, adelantándote a la ...
Me obsedan tus manos exangües y finas,
¡tus manos! puñales de heridas ajenas,
cuando en el...
Quiero brindarte versos porque te finjo buena,
con no sé que bondades, y porque eres more...
Accede, te lo ruego así... Dejemos
-mientras se enfría el té que has preparado-
de leer el...
Amada, estoy alegre: ya no siento
la angustiosa opresión de la tristeza:
el pájaro fatal d...
Como un deslumbramiento de rubias primaveras
irradian y perfuman las dichas prisioneras ...
Me gusta verte así, bajo la parra,
resguardada del sol del mediodía,
risueñamente audaz, g...
Porque hasta mí llegaste silenciosa,
la ardiente exaltación de mi elocuencia
derrotó la gl...
Hoy recibí tu carta. La he leído
con asombro, pues dices que regresas,
y aún de la sorpres...
Sí, vecina: te puedes dar la mano,
esa mano que un día fuera hermosa,
con aquella otra ete...
¡Tienes una voz tan dulce!...
Yo no sé por qué será,
te oímos y nos dan muchas
ganas ...
Ya lo sabemos. No nos digas nada.
Lo sabemos: ahórrate la pena
de contarnos sonriendo lo q...
¡Qué tarde regresas!... ¿Serán las benditas
locuaces amigas que te han detenido?
Vas tan a...
¡Ah, si volvieras!... ¡Cómo te extrañan mis hermanos!
La casa es un desquicio: ya no está la ha...
Entra sin miedo, hermana: no te diremos nada.
¡Qué cambiado está todo, qué cambiado! ¿No es cie...
El libro sin abrir y el vaso lleno.
-Con esto, para mí, nada hay ausente-.
Podemos convers...
Que este verso, que has pedido,
vaya hacia ti, como enviado
de algún recuerdo volcado...
Una luz familiar; una sencilla
bondadosa verdad en el sendero;
un estoico fervor de mision...
Has vuelto, organillo. En la acera
hay risas. Has vuelto llorón y cansado
como antes....
Fue al surgir de una duda insinuativa
hirió tu severa aristocracia,
como un símbolo rojo d...
Ya sobre los hastíos de tus meditaciones,
como en fugas radiantes escucharás canciones ...
A Doña Sylla da Silva
Si de estas cuerdas mías, de tonos más que rudos, ...
A todas las evoco. Pensativas,
cual si tuvieran alma, yo las veo
pasar, como teorías que v...
Y pasas, y no sola, presintiendo dorados
orientes, los propicios a los enamorado...
Palmera brasileña, que al caminante herido
ofrendaras tus dátiles de pasión y de olvido, ...
Está lloviendo paz. ¡Qué temas viejos
reviven en las noches de verano!...
Se queja una gui...
En un largo alarido de tristeza
los heraldos, sombríos, la anunciaron,
y l...