Musa
Hoy me encontré en tus ojos.
Ojos de mar que brillan como un sol
desesperado.
La copla se hizo verso en tus pupilas,
y las garzas sabaneras
tejieron un mar de vientos
para adornar con la brisa
los trinos de tierra y palma.
Hoy bebí en tus ojos
el néctar exquisito
que proyecta la luz de tu mirada;
y como preso sentí mis manos
atadas y libres al querer alcanzarte
con los dedos abiertos.
Igual que el morichal en la llanura,
que mira al cielo
y se queda en su sombra muda.
Así como las montañas
que llama a los caminos,
dejando la esperanza en las nubes.
Hoy recorrí en los senderos de mi sueño,
la mágica palabra de amor
que tiene tu alma,
y encontré más allá,
donde sola estabas,
la caricia de una voz
y el despertar de un nuevo día.
Bejuma, 22-05-1979
Hoy me encontré en tus ojos.
Ojos de mar que brillan como un sol
desesperado.
La copla se hizo verso en tus pupilas,
y las garzas sabaneras
tejieron un mar de vientos
para adornar con la brisa
los trinos de tierra y palma.
Hoy bebí en tus ojos
el néctar exquisito
que proyecta la luz de tu mirada;
y como preso sentí mis manos
atadas y libres al querer alcanzarte
con los dedos abiertos.
Igual que el morichal en la llanura,
que mira al cielo
y se queda en su sombra muda.
Así como las montañas
que llama a los caminos,
dejando la esperanza en las nubes.
Hoy recorrí en los senderos de mi sueño,
la mágica palabra de amor
que tiene tu alma,
y encontré más allá,
donde sola estabas,
la caricia de una voz
y el despertar de un nuevo día.
Bejuma, 22-05-1979