Ternura del perejil
Ternura del perejil,
cuánto le diste a la abuela
que en un celo de lebrillos
mezclaba en sus asuntos
puchero de eternidad
con una luna de hollín,
cuando bailaba la niña
y un halcón de harina blanca
rodaba sobre la mesa
buscando el vuelo infantil.
Ternura del perejil.
En el jazmín amarillo
velo de trigo que nace,
alimenta en su calor
la raíz que no perdí,
la perdiera si en mis ojos
se clavaran los riachuelos
del destino que no vi.
Ternura del perejil,
qué tristeza yo tendría
si no marchara contigo
a las alondras de ti,
a tus lares y tus campos,
y en tus acacias de inviernos
yo elaborara contigo
esta razón de vivir.
Francisco Rodríguez Herrera
Del libro: "El cuerpo de la amapola"
Ternura del perejil,
cuánto le diste a la abuela
que en un celo de lebrillos
mezclaba en sus asuntos
puchero de eternidad
con una luna de hollín,
cuando bailaba la niña
y un halcón de harina blanca
rodaba sobre la mesa
buscando el vuelo infantil.
Ternura del perejil.
En el jazmín amarillo
velo de trigo que nace,
alimenta en su calor
la raíz que no perdí,
la perdiera si en mis ojos
se clavaran los riachuelos
del destino que no vi.
Ternura del perejil,
qué tristeza yo tendría
si no marchara contigo
a las alondras de ti,
a tus lares y tus campos,
y en tus acacias de inviernos
yo elaborara contigo
esta razón de vivir.
Francisco Rodríguez Herrera
Del libro: "El cuerpo de la amapola"
