Desplazada
Saliste, amada mía
mujer de canto dulce
y negra cabellera,
de la pampa y la loma,
del llano y la pradera.
Saliste con el llanto
y el miedo de la aurora.
Saliste con la pena,
de la casa vacía...
Recuerdos como dardos
clavados en la tierra;
la tristeza y el hambre
te hacen compañía.
Saliste, amada mía
mujer de canto dulce
y negra cabellera,
de la pampa y la loma,
del llano y la pradera.
Saliste con el llanto
y el miedo de la aurora.
Saliste con la pena,
de la casa vacía...
Recuerdos como dardos
clavados en la tierra;
la tristeza y el hambre
te hacen compañía.
