Poeta española nacida en Madrid en 1918 en el seno de un hogar humilde. La falta de recursos económicos impidió que pudiera recibir una educación esmerada, sin embargo a los veinte años publicó su primer libro de cuentos infantiles, iniciando desde entonces una fulgurante carrera literaria que la llevó a obtener en 1961 una beca Fulbright para enseñar literatura española en la Universidad de Pennsylvania.
Obtuvo algunos premios y accésit por sus cuentos y poemas. De su obra se destacan los libros «Poesía ignorada» 1950, «Aconsejo beber hilo» 1954, y «Poeta de guardia» 1980.
Falleció en noviembre de 1998.
Presiento la rosa en el tallo dormido, Qué amor más sano había Yo era una... Algo me pasa que en mi pecho existe.
A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio c...
A.E.
presagio la caricia y pres...
A Lucinda, que tanto ama los versos.
entre el ...
Ya no soy la niña amarga
que tenía un mar de llanto
y alta ortiga por el alma.
Ya no ...
Aún te veo, río de mi vida,
con los ojos que miran las montañas.
Sobre el césped los árboles me hablan
del divino poema del silencio.
La noche me sorprende...
Vuelan hormigas y discurren peces....
Estoy triste... y no sé por qué;
he bebido amor,
y aún tengo sed.
Estoy sola......
Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
-en el centro de un mar...
Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial...
En el árbol de mi pecho
hay un pájaro encarnado.
Cuando te veo se asusta,
aletea, lan...
La esperanza me desespera;
desesperada espero todavía,
de una noche yo no puedo hacer un d...
El amor te convierte en rosal
y en el pecho te nace
esa espina robusta como un clavo
...
¡Qué barullo en la herida!...
¡Qué suerte si esto que siento fuera sed
y se me quitara beb...
Miradme aquí,
clavada en una silla,
escribiendo una carta a las palomas.
Miradme aquí...
Invade el mundo un ¡ay!
un ay atroz,
y siempre el ¡ay! del ¡ay! es ley del hoy.
el ¡a...
Las cosas, nuestras cosas,
les gustan que las quieran;
a mi mesa le gusta que yo apoye los...
Todavía hay gente que al viento le llama céfiro,
y hay quien a lo cursi lo llama poesía,
y...
Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberc...
Vamos a ver si es cierto que Le amamos,
vamos a mirarnos por dentro un poco.
...
Quiero que llegue, pero no deseo
acercarme a tu voz y no quemarme.
Echo a correr, sucede q...
Si el mar es infinito y tiene redes,
si su música sale de la ola,
si el alba es roja y el ...
Quitaros esa máscara,
la tristeza no es más que una careta,
puede durar tanto como tardes ...
Todo el mundo tiene rejas.
Esta vida es una cárcel,
una jaula, una cisterna
y te ahogas cuando sales.
Mirad mi continente contenido
brazos, piernas y tronco inmesurado,
pequeños son mis pies, ...